417. Hermanas de Pro Ecclesia Sancta




“Pro Ecclesia Sancta no podrá ser jamás otra cosa que una reunión de personas enamoradas de Jesucristo y que, ayudadas por Él, 
se santifican amando apasionadamente a Dios y al prójimo”. 
(P. Pablo Menor)


Las Hermanas pertenecen a la Familia Eclesial Pro Ecclesia Sancta - Obra del Corazón de Jesús fundada por el P. Pablo Menor Menor SI (1899-1992) en 1992 en la Archidiócesis de Lima (Perú). Pro Ecclesia Sancta está formada por seglares (Avanzada Católica), sacerdotes y religiosas, y tiene por carisma vivir y promover la vocación universal a la santidad por medio de la espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús, contribuyendo a la renovación, fortalecimiento y expansión de la Iglesia Católica para que Cristo reine en la humanidad. Su apostolado se centra en las familias, los niños, los jóvenes y los más necesitados, implicándose en el plan pastoral que se esté llevando a cabo en las Diócesis a través de la formación y del ministerio sacramental. Pro Ecclesia Sancta se encuentra presente en Perú, Ecuador, EEUU y España (sacerdotes en Madrid y Hermanas en Orihuela).



1 comentario:

Aníbal dijo...

Encuentro interesante y santificante el trabajo pastoral sacramental con niños/as, familias y jóvenes. Esto evidentemente ayuda en el fortalecimiento de la dimensión espiritual y moral de la persona, y a sentirse parte actuante de la misión de Cristo y operario de su reino; cuando se da testimonio de nuestro creador y liberador desde una vida de compromiso fiel a ÉL en todos los ámbitos de la sociedad. Pero también me inquieta lo siguiente: ¿Donde queda esa formación sacramental en CRISTO no tanto tan íntima y para sí, sino más social "iglesia pobre para los pobres...que libera cuando se piensa a luz de cristo sacramento en las situaciones de injusticias sociales (donde Cristo es crucificado por el pecado personal y social del hombre)"... que ilumina una acción más comprometida con los pobres, en derechos humanos, justicia, corrupción, ecología, etc? Cristo en la historia, en los 7 sacramentos, que se da a conocer en la evangelización y no sólo en la indoctrinación.
Si bien el P. Pablo Menor Menor SJ era bien encartonado, estricto, firme y convencido de lo que vivía a partir de su propia cosecha espiritual como fruto de su teología escolástica preconciliar; encontré en él, apertura y flexibilidad, cuando dialogábamos en los momentos que lo atendía o asistía en la residencia jesuita de Fátima en Miraflores. Me hablaba con cuidado y sobretodo, debido a mi juventud, acerca de las vocación religiosa. Hablamos varias veces y reíamos; había en él una libertad evangélica que no era de imponer, someter "no tenía en el fondo la idea de que todos fuéramos como "muñecos de papel iguales, cortados con la misma tijera", sino invitación a discernir, a pensar con el entendimiento y el corazón la voluntad de Dios. En el fondo de él había un jesuita plural, dialogante con una iglesia del concilio vaticano II, con cierta resistencia, pero lo había, no negando ni condenando. Entre otras cosas más que guardo en mi corazón como testigo de como era él en su penúltimo año de vida.