192. Instituto del Sagrado Corazón

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Así como las Hijas de María Nuestra Señora (ver aquí) se escindieron de la Compañía de María Nuestra Señora, y las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús (ver aquí) hicieron lo mismo respecto de las Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús, presentamos ahora al Instituto del Sagrado Corazón, escindido de la Sociedad del Sagrado Corazón. Esta Congregación religiosa fue fundada por Santa Magdalena Sofía Barat en 1800 (París, Francia) con el propósito de rendir culto de reparación al Corazón del Redentor, colaborando en la salvación de las almas mediante la educación católica de la niñez y la juventud.

Actual Consejo General de la Sociedad del Sagrado Corazón


RR. del Sagrado Corazón con el hábito fundacional

"Es preciso recurrir sin parar al manantial de la vida. Diríase que en estos tiempos tan tristes, la Santísima Trinidad no derrama sus bendiciones, ni se deja vencer, sino en el nombre del Corazón adorable de Jesús". (Santa Magdalena Sofía Barat)

El Instituto del Sagrado Corazón constituye una comunidad de vida monástica dedicada a la educación. Desde 1992 la Santa Sede reconoce a dicho Instituto como comunidad sui iuris de Derecho Pontificio, confiada a la protección del arzobispo de Florencia (Italia). Por eso tienen reconocida por Fundadora a Santa Magdalena Sofía Barat.

Su carisma consiste en la glorificación del Corazón de Jesús, el Amor de Dios hecho visible en el Verbo Encarnado, a través de la santificación de las Religiosas, que con la oración y la vida interior se esfuerzan en conformarse con Cristo, y la irradación del amor divino a través de la educación católica de la juventud. Presentes en Italia, tienen su campo de apostolado en la escuela católica, el internado femenino y la casa de acogida para retiros espirituales.

* Instituto del Sagrado Corazón (web)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegra saber que hay religiosas que siguen realmente el carisma de Santa Magdalena Sofía Barat. La denominada Congregación o Sociedad de Religiosas del Sagrado Corazón (rscj) se alejan en conjunto y en detalle del carisma de la Santa Madre (como denominan a la fundadora) y también de la Iglesia.

Anónimo dijo...

como me gusta saber que ha habido Religiosas que han sabido darse cuenta de lo que de verdad vale la pena, el carisma que nos dejó de la Santa Madre. Ojalá en Madrid, España, hubieran estado a cargo del colegio.... yo no puede llevar a mis hijas a MI colegio, dado que no "reconozco" el espiritu de MI colegio en lo que hay ahora. Tuve que llevar a mis hijas a otro con los valores y enseñanzas mas parecidos a los que yo tuve. NO RECONOZCO EN NADA A MI COLEGIO,

Juanilla urzaiz dijo...

Me apena saber que no conocen a las religiosas de la Sociedad...son y continuan con el Espíritu de la Santa Madre...estoy pasando mis vacaciones en una casa de la orden...y puedo asegurar el carisma que viven. Una religiosa mayor y con espíritu joven....misionera y dando y enseñando el Amor con el espíritu de la Santa Madre....
Quiero a la Sociedad, y me gustaría que laconocieran....

Ana Gistau dijo...

Tengo que suscribir el comentario segundo. Ojalá hubiera podido llevar a mi colegio del Sagrado Corazón de Chamartín, Madrid a mis tres hijas. Pero... ya era otro colegio, otro espíritu. Juanilla, lo siento pero no estoy de acuerdo contigo y creo que lo sabes.

MBTapia dijo...

El valor personal y la formación integra da las religiosas del Sagrado Corazón son lo mas indicado para la educación y formación de perdonas honorables y cultas. Inculcan el amor a María y la devoción al Corazón de Jesús. Somos cuatro generaciones formadas por ustedes. Gracias es la mejor herencia.

Fray Marcos Alejandro dijo...

Debo mucho a las hermanas de la sociedad del sagrado corazón, significaron mucho en mi vida y ahora en mi sacerdocio, pero es doloroso como el espíritu de la gran Santa Magdalena Sofía Barat se ha degrada con el relajamiento que vienen presentando las hermanas a lo largo de estas dos últimas décadas, no solo se des amortiguaron, creo que dejar el habito es solo el signo externo de la decadencia y espiritualidad de la sociedad, viven ahora más atentas en vivir agradando al mundo que a Dios, les ofenden que en público les llamen hermanas, esconden el crucifijo de su consagración, y las vocaciones son poquísimas. De las hermanas que con gusto y gozo me recibieron y me formaron y que en gran parte les debo mi sacerdocio ya no existe nada. Gracias a Dios hay mujeres como las hijas, que se han decidido rescatar el verdadero sentido de la vida consagrada, nadar contra corriente y mantener vivo el verdadero carisma de gran Santa Magdalena Sofía Barat. Juanilla respeto tu comentario, pues seguramente el aprecio que tienes hacia ellas es el que yo guardo por las que en su tiempo si eran verdaderas religiosas, pero no debemos esconder la realidad, pero ahora parecen de todo menos religiosas. Ayudan a los demás de forma altruista, es verdad pero no se diferencian a un grupo de solteras y solteronas de una ONG, donde lo último que se habla es del Jesús y eso porque lo llevan en su nombre.