384. Fraternidad Mariana de Teresita de Lisieux



"Te suplico que escojas una legión de pequeñas víctimas dignas de tu amor". 
(Santa Teresita de Lisieux)

La Fraternidad Mariana de Teresita de Lisieux es una Asociación Pública de Fieles in fieri (con vistas a llegar a ser un Instituto Religioso), erigida el 1 de noviembre de 2010 en la Diócesis de Mar del Plata (Argentina). Nace de la acción del Espíritu Santo en los labios de Santa Teresa del Niño Jesús cuando expresa: “Te suplico que escojas una legión de pequeñas víctimas dignas de tu amor…”. Su deseo más profundo es “ser amor en el corazón de nuestra Madre la Iglesia”. Su carisma radica en encarnar este amor en el ocultamiento de la vida de Nazaret, y en la vida alegre y fraternal de Jesús en su vida oculta. Están llamados a ser contemplativos a la manera de Jesús en Nazaret, reproduciendo sus treinta primeros años, en un apostolado oculto que santifica el momento presente con un amor extraordinario. Los Hermanitos beben de modo especial de la doctrina evangélica que el Señor hizo vida en Santa Teresa del Niño Jesús y en el Beato Carlos de Foucauld.


“Los métodos de Jesús en el pesebre, en Nazaret y en la Cruz, fueron: pobreza, abyección, humillación, abandono, persecución, sufrimiento, crucifixión. Éstas son nuestras armas, la de nuestro Divino Esposo, el único Salvador, y también la única Sabiduría y la única Verdad. No encontraremos a nadie mejor que Él, y Él nunca envejece. Sigamos a este Modelo único y tendremos la seguridad de que hacemos mucho bien, pues en adelante no seremos nosotros los que vivimos, sino que será Él quien viva en nosotros. Nuestros actos ya no serán nuestros, humanos y miserables, sino suyos, divinamente eficaces”. 
(Beato Carlos de Foucauld; 15 de enero de 1908)

Quieren ser contemplativos en lo ordinario, como la Sagrada Familia. Se entierran en lo ordinario, sabiendo que santificando el momento presente dan amor “gotita a gotita” a toda la Madre Iglesia. Imitan a Jesús obrero en Nazareth, que unía cada latido de su corazón y su martillo a la Voluntad amorosa del Padre. Viven entonces el trabajo ordinario con un amor extraordinario, a imitación de Jesús que vivió como un artesano más. Permaneciendo en Nazaret, los Hermanitos contemplan y se unen al Jesús oculto, uniendo a su aparente monotonía de la vida diaria su acto de ofrenda y así, como frágiles y pequeñas almas, fortalecen a su Madre Iglesia en un acto de pequeño amor, sobre todo en los días donde no hay luz en el éxodo del corazón. Los Hermanitos trabajan con sus manos para ganarse el alimento de cada día, siendo aprendices de artesanos, aceptando también agradecidos lo que la Providencia les haga llegar.



La Fraternidad vive con sentido profundo la vida de auténtica familia, reproduciendo en sus casas la alegría de Jesús y el amor mutuo de la Sagrada Familia. La casa religiosa es un lugar amistoso en donde se alegran de ser hermanos, no sólo compartiendo el Nazaret de cada hermano, sino el Calvario de sus miserias y limitaciones. 


Así como la Iglesia vive de la Eucaristía (Ecclesia de Eucharistia, Juan Pablo II), el Hermanito está llamado a vivir de la Eucaristía; a santificarse en la contemplación de la Eucaristía; a aprender a amar con la Eucaristía; a servir desde la Eucaristía y a adquirir “firmeza en el Espíritu” desde la Eucaristía. En la oración, cuyo único modelo es Jesús sumergido en Nazaret y oculto bajo la mirada de su Padre, los Hermanitos aprenden a amar cristificando su corazón.
 
Humilde oratorio Regina Pacis de la Fraternidad

La Fraternidad está llamada a vivir diariamente una estrecha relación con María: son de María en todo, viven en María y para María. Cada pequeño acto es orientado para el Triunfo del Inmaculado Corazón de María. Así la Fraternidad reproducirá en su vida de Nazaret el primer apostolado oculto de Jesús que fue amar entrañablemente a su Madre.

La Fraternidad tiene como centro de su espiritualidad el camino de infancia espiritual de Santa Teresa del Niño Jesús, cuya raíz más profunda es el amor, pero no cualquier amor, sino un amor oblativo, sufrido, paciente, responsable, silencioso y totalmente alegre y misericordioso. Un amor que crece en el ocultamiento de Nazaret, así como la levadura en la masa, que siendo mezclada y oculta, luego crece y se eleva, y la levadura desaparece, muy pequeña e insignificante pero profunda. Los Hermanitos realizan un cuarto voto de Ofrenda de sí mismos al Amor Misericordioso para recoger de la Cruz, a modo de cálices humanos, toda la sangre derramada y despreciada y tratada con indiferencia que brota incesantemente de las entrañas del Corazón de Jesús.


Sus apostolados derivan de la imitación de la vida oculta de Jesús y se hacen en el ámbito de la vida nazarena ad intra de la Fraternidad. Y es que la sola presencia de Jesús irradiaba, explotaba de amor a sus amigos. Conforme a su misión contemplativa, la Fraternidad desea aportar a la Iglesia diocesana y Universal pequeños lugares de oración en los que se pueda ensanchar el corazón en la Adoración Eucarística y el silencio. No se trata de casas de retiro, sino de humildes santuarios de adoración, pequeñas cabañas (poustinias). Éstas son destinadas especialmente para sacerdotes, religiosos y todo aquel que quiera respirar a Dios. Junto al apostolado silencioso (de presencia contemplativa), surge un apostolado de irradiación que se concretiza en el compartir con los fieles, amigos y hermanos en Cristo, las denominadas Escuelas: de María, de infancia espiritual y de Nazaret. En ellas los seglares reciben formación para compartir el carisma y espíritu de la Fraternidad. Su misión, en resumidas cuentas, consiste en hacer que Jesús sea adorado en su Presencia Eucarística y que María sea amada a través de la consagración a su Inmaculado Corazón.





383. Sociedad Fraterna de Misericordia



La Sociedad Fraterna de Misericordia en una Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Diocesano fundada por el P. Carlos J. González Santiago en 1997 en la Diócesis de Mayagüez (Puerto Rico). Los Hermanos de la Sociedad están llamados a ser mensajeros de la Misericordia de Dios hacia los más pobres de los pobres, los marginados y rechazados de la sociedad. La entrega del servicio es total y están disponibles donde hagan falta, en la medida de sus posibilidades, particularmente en la atención a las personas abandonadas, adictas a drogas, personas sin techo, alcohólicos, enfermos, personas con Sida, ancianos… donde quiera que se oiga el clamor de los pobres y necesitados. Todo lo que tienen, lo tienen en comunidad y lo comparten con los pobres a los que sirven. Los Hermanos proclaman el amor de Dios por medio de obras de misericordia en hogares, talleres, centros de apoyo a la familia, etc. La Sociedad está presente en Puerto Rico y en la frontera de Haití y la República Dominicana.



382. Misioneros Apóstoles de la Pureza



Los Misioneros Apóstoles de la Pureza son una Asociación Pública de Fieles fundada por el P. Alfonso Hernández Sánchez en 2008 en Tonalá (México). Se consagran a Dios mediante los votos de pobreza, castidad y obediencia, pero con una particular consagración a la pureza. Su Patrona es Santa Teresa del Niño Jesús. Su carisma es experimentar y proclamar el Amor Misericordioso de Dios, impulsándolos a evangelizar sectores poco comunes y difíciles, donde la soledad, la angustia y el pecado, tienen su morada preferida: prostitución, abusos, homosexuales en estado de explotación sexual… Se dedican a la predicación de retiros, ejercicios espirituales, la promoción de la oración ante el Santísimo, la organización de jornadas de pureza a través de los medios de comunicación social, el testimonio de vida, y los centros que ayudan a la restauración de la dignidad de la persona humana. Trabajan en colaboración con las Hermanas Misioneras Apóstoles de la Pureza con las que comparten fundador, carisma y espiritualidad.

- Misioneros Apóstoles de la Pureza
Loma Camino Real No. 257
Loma Bonita, Tonalá
Jalisco - México
Tel. 187-6342

381. Franciscanas Misioneras de la Inmaculada, Reparadoras



Madre María Francisca de las Llagas 

Las Franciscanas Misioneras de la Inmaculada son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por la Madre María Francisca de las Llagas Cornejo Pazmiño (Rosa Elena) en 1901 en Ecuador. El 4 de mayo de 1897, en la ciudad de Riobamba, en medio del fragor político de la revolución liberal, se consuman las más nefandas profanaciones de la Santísima Eucaristía ante las cuales se conmueve el espíritu cristiano de toda la nación ecuatoriana exigiendo reparación y desagravio. Rosa Elena Cornejo y otras mujeres se reúnen con miras a fundar una congregación reparadora bajo la inspiración de San Francisco de Asís.


El carisma del Instituto es adorar, reparar y servir. La vida de las Hermanas está encaminada a llevarlas a una verdadera fraternización evangélica plasmada en la oración, nutrida por la Palabra de Dios, la Santísima Eucaristía y la celebración del Culto Divino, viviendo con espíritu franciscano de caridad, con sencillez y alegría. Son llamadas a participar en la misión evangélica con disponibilidad alegre y gozosa, como María Inmaculada, la llena de gracia a favor de su pueblo y modelo de santidad. Se proponen así hacer de su vida consagrada un holocausto de adoración y reparación al augusto Misterio Eucarístico, promoviendo la gloria de Dios, evangelizando a los pobres a través de la educación cristiana, las misiones, la promoción social de los marginados, el servicio a los hermanos en los ejercicios espirituales y la acción pastoral.


El Instituto está presente en Ecuador, Chile, Perú, Colombia, Venezuela, México e Italia.


Testimonio de religiosas jóvenes españolas


Hay una generación en España de religiosas ejemplares (que a veces permanecen un tanto “ocultas”) que se mueven entre los primeros años del s. XX y mediados de dicho siglo. Y no son ejemplares por haber vivido en ese período de tiempo, sino porque supieron encarnar en sus vidas de una manera admirable y deslumbrante el Evangelio, con sus matices carismáticos particulares donados por el Espíritu a sus Institutos. También es cierto que su vida religiosa transcurrió inmersa en una corriente de espiritualidad determinada (la de la época dicen algunos), pero no se percibe en ellas amarguras, tristezas, rigidez… sino libertad, alegría, entrega, fidelidad… santidad. Aquí os presento a algunas de estas religiosas que tienen a su vez en común su juventud. Sus vidas hubieran pasado desapercibidas, excepto para sus contemporáneos, si Hermanas de sus Institutos y testigos de las maravillas de Dios no nos hubieran legado sus testimonios en obras escritas. Ninguna de ellas hubieran querido esta notoriedad seguramente.

Os pongo algunas biografías de estas religiosas que yo he leído, y que a mí me han hecho mucho bien. Hay otras biografías nuevas, pero no percibo en ellas todo ese aparato de citas de los escritos de las propias religiosas. En las nuevas biografías hablan más los autores y menos las protagonistas, además omiten ciertos textos de las religiosas vinculados a una “espiritualidad superada”: el tema del victimado, del holocausto por la conversión de un pecador, del amor a la Virgen, de la exigencia de cumplir el más mínimo precepto de la regla y costumbres de su Instituto, de lo experimentado en la toma del hábito, y de la importancia de este signo, y muchas cosas más. En los libros que cito aquí, el autor calla y hablan ellas en mayor medida, siendo todo material valioso y presentado, sin cortapisas (sobre todo notas espirituales de las Hermanas y reflexiones privadas en ejercicios, retiros…).

Como estas santas religiosas hay otros tantos testimonios en España. A destacar también que éstas son de vida activa, y que su vida de oración fue tal como sus fundadores quisieron para sus hijas. Y es que el secreto de su santidad y fuerza no es otro que éste: su unión constante con el Esposo, en la enfermedad dolorosa, en la misión arriesgada, en el apostolado ordinario… en todo momento.

Beata María Antonia Bandrés Elósegui, Hija de Jesús


Nació el 6 de marzo de 1898 en Tolosa (Guipúzcoa). Ingresó en el noviciado de las Hijas de Jesús, en Salamanca, el 8 de diciembre de 1915, y falleció en olor de santidad allí mismo, el 27 de abril de 1919, a los once meses de su profesión religiosa y después de haber ofrecido heroicamente su vida por la conversión de un familiar querido. Tenía 21 años.


- Martínez, José Julio: El sacrificio de un ángel. Vida de la Hermana María Antonia Bandrés y Elósegui. Madrid, 1946.

Hermana María Teresa Gónzález Quevedo, Carmelita de la Caridad


Nació el 14 de abril de 1930 en Madrid. El 23 de febrero de 1948 ingresa en el Instituto de las Carmelitas de la Caridad. La Hermana María Teresa fue probada con el sufrimiento moral de la desolación espiritual, y con el sufrimiento físico de una terrible enfermedad que fue una lenta agonía durante varios meses: meningitis tuberculosa. Fueron setenta días de sufrimientos espantosos, llevados con heroica paciencia, siempre con la sonrisa en los labios y sin exhalar una queja. Falleció el 8 de abril de 1950. Tenía 20 años.


- López de Uralde y Elorza, María Luisa: Teresita (Apuntes biográficos de la Hermana María Teresa González Quevedo Cadarso, de Jesús). Varias ediciones.

Sor María Teresalina de Jesús Zubiri Sánchez, Franciscana Misionera de María


Joaquina Zubiri Sánchez nació en Bilbao el 13 de julio de 1918. En 1940 ingresa al noviciado de las Franciscanas Misioneras de María en Pamplona.  El 16 de abril de 1947 parte hacia Cachemira en un envío de misiones junto a otras 43 religiosas. Pide al Señor ser como una esponja de la que se pueda extraer “hasta la última gota”. Pakistán invade la región, que pertenecía a India, y se suceden altercados. El 27 de octubre de 1947, mercenarios asaltan el convento y maltratan a las religiosas. Cuando se disponen matar a la Madre Superiora, Sor María Teresalina interpone su cuerpo entre ella y las armas. Recibe tres descargas en el pulmón, en el abdomen y en una pierna. Su hábito blanco se tiñe de rojo en sus diez horas de agonía, desangrándose hasta la última gota. La llegada de un mando del ejército evitó la muerte del resto de la comunidad. Tenía 29 años.


- Omaechaverría Martitegui, Ignacio: Una víctima perfecta, Rvda. María Teresalina Zubiri. 1949 y reediciones.

Sor Rocío de Jesús Crucificado, Religiosa de Amor de Dios


María Josefa Rodríguez Xuárez de la Guardia nació el 16 de mayo de 1923 en Colmenar (Málaga). Con 21 años ingresa en las Hermanas del Amor de Dios. Su experiencia del Amor Divino la llevó a una entrega total, alegre y gratuita a todos, especialmente a los más necesitados, a los niños y a los jóvenes. Falleció en Roma el 30 de marzo de 1956. Tenía 33 años.

- Rodríguez Fernández, Nicolás: Flor de Andalucía, Sor Rocío de Jesús Crucificado. 1969.