373. Ermitañas del Corazón de Jesús



"Morando en el Corazón de Cristo:
el amor de Jesús, nuestra razón de ser".

Las Ermitañas del Corazón de Jesús nacen en la Archidiócesis de Mérida (Venezuela) como retoño nuevo que el Señor hace brotar de tierra franciscana. De esta raíz seráfica conservan y profesan la perfección del Santo Evangelio, centrándose en el amor, oblación, adoración y reparación del Sagrado Corazón de Jesús. Su forma de vida es semi-anorética, con tiempos de prolongada soledad y oración (gran silencio: desde el domingo por la noche hasta el sábado a mediodía), y tiempos de fraternidad evangélica. Siguen el modelo de vida de los Padres del Desierto y su monasterio es una “Laura”, con celdas al aire libre separadas unas de otras por cortos senderos y una serie de oficinas comunes más la capilla conventual.


No buscan la soledad sólo como una atmósfera o medio para vivir la contemplación, sino como una expresión del total don de uno mismo a Dios. Se sienten llamadas a una función o labor especial en el sótano espiritual de la Iglesia. Esta puede ser una vocación incomprendida para muchos, vista como una evasión de la comunidad. Pero las Ermitañas del Corazón de Jesús experimentan la irresistible necesidad de la soledad con el equilibrio sereno de ser fraternas. Su índole propia es la vivencia del Amor a Jesús en dedicación exclusiva y a tiempo completo como anacoretas, y el espejo de esta  espiritualidad que las caracteriza se refleja en su deseo de vivir el amor fraterno como eco del Corazón de Cristo que nos dejó su Mandamiento Nuevo.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mérida es una de las más bellas ciudades de Venezuela. Cuidad Universitaria. Geografía andina y exuberante en un clima bastante agradable. Sin los gravísimos problemas de las ciudades más grandes del país. Un ambiente muy apropiado para el desarrollo de este tipo de vida. Enhorabuena! Confío en que pronto se unirán muchas vocaciones a esta experiencia pionera tan necesaria en este momento en el país. La verdadera revolución empieza en el interior del hombre y es obra del Espíritu Santo. Gracias por este motivo de esperanza!!

Luz de Marìa. Venezuela dijo...

Me alegro que exista esta vocaciòn tan particular
y necesaria en la Iglesia.
Conozco otro enlace de ellas:
www.morandoenelcorazondecristo.blogspot.com
Ahì se encuentra màs informaciòn y reflexiones espirituales.
Gracias y que tengan numerosas y buenas vocaciones!

Anónimo dijo...

Que bueno,que haya personas,en este caso mujeres que se dan,entregan sus vidas a vivir para DIOS y para los demás en oración y vida de sacrificio.No hay otro motivo en estas vocaciones que la entrega al prójimo, orando siempre por los más necesitados:enfermos,gente pobre y necesitada,por lo difuntos etc.Así gastan y consumen sus vidas en sacrificio continuado ,en amor por TODO y por TODOS.
Ojalá el Señor las bendiga y las llene de su gracia y fe.