Dios ha estado grande con nosotros



Pastor bueno y santo,

¡GRACIAS!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Oremos por el próximo Papa. Personalmente, pienso que debiera haber aguantado: Dios le habría concedido gracia (no apoyado nunca en sus propias fuerzas, desde luego, sino con una libérrima y firme confianza en el apoyo divino) hasta el final...como se la dio a Juan Pablo II, que estaba aún más disminuido y visiblemente se notaba.
Así se brinda a comentarios oscurantistas como que se lo ha cargado la Curia o vaya usted a saber. También es cierto que, con su marcha, ha denunciado la crítica situación de la Iglesia.
Nosotros, simples fieles, ofrezcamos muchas oraciones y sacrificios sabiendo que necesitamos un Pontífice que sea SANTO. Ni un legislador excelente ni un hombre de Estado ejemplar, sino un SANTO.
Que la Virgen Madre de la Iglesia nos conceda lo que no merecen nuestras indignidades y pecados.