341. Misioneras de Jesús Franciscanas de María Dolorosa



“Donde haya Misioneras de Jesús habrá oración
y habrá evangelización”

Las Misioneras de Jesús Franciscanas de María Dolorosa fueron fundadas por el P. Edgar Alberto Segura Barrios en 1985, en la Diócesis de Buga, Valle del Cauca (Colombia). Las Hermanas están llamadas a configurarse con Cristo según el modelo de María Dolorosa al pie de la Cruz. Profesan la forma de vida evangélica inspirada a San Francisco de Asís para, desde la fraternidad, ser testigos del amor compasivo y misericordioso de Dios que las envía a llevar la Buena Nueva allí donde la Iglesia las necesite.


Las Hermanas viven la fraternidad en pobreza evangélica, aspirando a la santidad de vida, privilegiando la oración contemplativa eucarística. Quieren ser presencia cercana del Reino de Dios, viviendo la esperanza, acompañando a las personas que más sufren. Se dedican a la pastoral con niños, jóvenes, adultos y ancianos, a las misiones en los lugares donde es escasa la presencia de sacerdotes, a la pastoral parroquial, la asistencia y visita a enfermos, los grupos de oración, etc. Están presentes en Colombia.


- Casa de formación
5018 Sanjonhondo
Guadalajara de Buga
Valle del Cauca (Colombia)
Tel. (092) 228 4753

340. Heraldos de la Paz



Los Heraldos de la Paz son una Asociación Pública de Fieles fundada por el P. José Guadalupe Santos en 2004 en la Diócesis de Autlan (México). Siguiendo el Evangelio según el estilo de San Francisco de Asís, los Heraldos colaboran con Cristo en su misión salvadora y pacificadora de la humanidad, asumiendo con alegría el compromiso de orar y trabajar por la paz en las familias, en la Iglesia, en el mundo.


Los Heraldos profesan una tierna devoción a la Virgen María, y en tensión constante hacia la santidad se consagran a la lectura de la Sagrada Escritura, la recepción y adoración de la Eucaristía, la oración del Santo Rosario, la confesión mensual y la penitencia, realizando así los deseos expresados en la apariciones marianas de Medjugorje.


Los Heraldos de la Paz trabajan apostólicamente en comunión con la Iglesia diocesana, prestando una especial atención a los proyectos de promoción social para los más necesitados (comedor social, visitas…).


339. Hijas de Santa Luisa de Marillac en el Espíritu Santo



"Sed empeñosas en el servicio de los pobres... amad a los pobres, honradlos, hijas mías, y honraréis al mismo Cristo".
(Santa Luisa de Marillac)


Las Hijas de Santa Luisa de Marillac en el Espíritu Santo son una Sociedad de Vida Apostólica fundada por Sor María Jeanet Úbeda Herrera y Sor Edith Priscila Jordán Pérez en 1992, en la Diócesis de Jinotega (Nicaragua). Ambas, siendo Hijas de la Caridad, sienten la necesidad de dar respuestas concretas a las necesidades de sus hermanos nicaragüenses más necesitados, especialmente en las regiones de conflictos y en el área campesina.


La vida de oración es el alma fundamental de toda Hija de Santa Luisa de Marillac, especialmente la adoración del Santísimo Sacramento. En el espíritu de San Vicente de Paúl y de Santa Luisa, contemplan a Cristo en el pobre, sobre todo en el más abandonado, donde su gracia no cesa de actuar para santificarlos y salvarlos, teniendo la misión primordial de darles a conocer a Dios, anunciarles a Jesucristo, su única esperanza, para decirles que el Reino de los Cielos es para ellos. En una mirada de fe, ven a Cristo en los pobres y a los pobres en Cristo, y se esfuerzan por servirle en sus miembros más dolientes con dulzura, compasión, cordialidad, respeto y devoción.


Hermanas novicias

Las Hijas de Santa Luisa de Marillac son misioneras, pues están atentas a las nuevas necesidades de la Iglesia, donde hay un pobre, un enfermo, un anciano, un huérfano, allí está presente el amor de Cristo a través de ellas. Están presentes en varias diócesis de Nicaragua.


338. Franciscanos de la Eucaristía



Los Franciscanos de la Eucaristía son una Asociación Pública de Fieles fundada en 2011 por Fr. Bob Lombardo, uno de los fundadores de los Franciscanos de la Renovación, en la Archidiócesis de Chicago (EEUU). La comunidad está compuesta por Hermanos y Hermanas que, siguiendo la forma de vida iniciada por San Francisco, se dedican a la adoración perpetua y al apostolado entre los menores de la sociedad: servicio a los más pobres, catequesis en parroquias necesitadas, enseñanza en escuelas católicas de barrios humildes… La incipiente comunidad tiene su sede en la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en Chicago.