336. Dominicas de Santa María Magdalena



Las Dominicas de Santa María Magdalena son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio que tiene sus orígenes en la fundación en 1227 de una comunidad de mujeres penitentes en Speyer (Alemania). Dicha comunidad estuvo formada por chicas que en el contexto de guerras y decadencia moral, bien habían ejercido la prostitución, bien habían sido violadas por los soldados perdiendo el derecho a casarse o a ingresar en un monasterio. En la comunidad de Penitentes de Santa María Magdalena encontraban la oportunidad de una nueva vida en Cristo, haciendo oración y penitencia por sus pecados, a imagen de la Magdalena cuyo amor a Dios superó la ignominia de sus pecados.


En 1304 la comunidad se integra en la Orden de Predicadores. Ese mismo año el monasterio se abrió a la educación de las jóvenes de la ciudad. Tras los avatares de la Revolución Francesa y las políticas liberales del s. XIX, a las Hermanas se las obligó a realizar un apostolado externo con la fundación de escuelas públicas. Ésta fue la condición que estableció el gobierno para permitir la vida comunitaria. De este modo inesperado, daban nueva vida al ideal apostólico de la Orden: “Contemplar y transmitir lo contemplado”.


En la década de los años 30 del s. XX, los nazis confiscaron todas las obras educativas de las Hermanas y expropiaron sus conventos y edificios. Sin embargo, la petición de varios obispos de Latinoamérica las llevó a nuevos horizontes de evangelización.


Entre las características esenciales de su espiritualidad destacan la contemplación, la meditación y estudio de la Palabra de Dios como fuente para la transmisión de la Verdad que es Cristo; el amor a Cristo en la Eucaristía, el centro de sus vidas, siendo por eso que la adoración al Santísimo Sacramento en la Casa Madre es perpetua; la misericordia, desde cuya experiencia tratan de irradiar el amor misericordioso de Jesús…


Toda acción apostólica debe tener por objeto llevar al Padre a todos los hombres. Sus centros de apostolado son en primer lugar centros de oración al servicio de la Verdad que es Cristo. Su labor principal se concentra en la educación cristiana de la niñez y juventud, ampliada a servicios pastorales y sociales de diversa índole.


El Instituto está presente en Alemania, Brasil y Perú (4 comunidades).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estas religiosas son muy observantes y tienen vocaciones. Es por eso Dios las premia por ser fieles a su hermoso carisma.

Anónimo dijo...

No solo son observantes, beben de las fuentes del Carisma primigenio, felicidades y bendiciones.

Anónimo dijo...

me gusto mucho la pagina y todo lo que hacen las hermanitas,las felicito que dios las bendiga