176. Siervas de la Divina Providencia



“El objetivo de nuestra Casa no es solamente acoger las diversas miserias que afligen a muchos hermanos nuestros, para sanarlas o al menos aliviarlas, sino transformar estos dolores y miserias en canto de resignación y de alabanza a Dios, convertirlos en tesoros meritorios para los enfermos mismos y la sociedad toda.” (P. Uva)

Las Siervas de la Divinas Providencia son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por el P. Pasquale Uva en 1922, en Pulla (Italia). La Congregación tiene por carisma el servicio caritativo a los "últimos de entre los últimos", a quienes los demás rechazan. Según el espíritu del Fundador, las Siervas se dedican al cuidado, asistencia y rehabilitación de personas que sufren discapacidades fisicas y psíquicas, ancianos desvalidos, niños abandonados...

Para las Siervas de la Divina Providencia, la persona que sufre es un templo, un altar, una especie de sacramento. Haciendo una mirada trascendente de la criatura humana, imagen e hijo de Dios, ponen una luz en el enfermo, y apuestan por el valor y la sacralidad de esas vidas en las que Cristo está presente bajo el rostro sufriente.

La Congregación está presente en Italia, Argentina, Perú y Paraguay.


175. Misioneros Marianos de Jesús y María



Los Misioneros Marianos de Jesús y María son una Asociación Pública de Fieles fundada por el P. Mauricio Cuesta Pardo en 2002, en la Diócesis de León (Nicaragua). La Comunidad, con rama masculina y femenina, tiene el carisma específico de la predicación itinerante en la línea de la Renovación Carismática Católica, así como la asistencia espiritual y material a los más necesitados.


A través de la predicación, la música y la práctica de la caridad, los Misioneros y Misioneras llevan la Buena Nueva a las gentes a las que salen a buscar, puerta a puerta. Tarea primordial en un contexto donde, cada vez más, las sectas protestantes arrancan de manera dolorosa hijos a la Santa Iglesia. Los medios de evangelización usados por la Comunidad son los medios de comunicación, los congresos y eventos masivos a semejanza de Jesús que predicaba a las multitudes, los conciertos, etc. Están presentes en Colombia y Nicaragua.

174. Hermanas Maestras de Cristo Rey

Las Hermanas Maestras de Cristo Rey son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por Mons. Glennon P. Flavin en 1976 (EEUU). El carisma de la comunidad es la educación católica de los niños, especialmente a través de las obras educativas institucionales. Su espiritualidad está basada en la doctrina espiritual de San Alfonso María de Ligorio sobre el amor a la Eucaristía, la oración por los sacerdotes, el celo por las almas y la devoción a la Madre de Dios. Esposas de Cristo, Hijas de la Iglesia, y Madres de las almas, resumen la fisonomía ideal de una Hermana Maestra.

Las Hermanas miran con confianza y amor filial a Santa María, nuestra Madre y Reina, ya que ella oye nuestros rezos e intercede por nosotros, sabiendo que su Hijo no puede rechazarle nada. Por ello, se proponen la imitación de sus virtudes, en particular de su amor total a Dios, por el cual son conformadas más estrechamente con su Hijo, Jesús, el Divino Esposo al que consuelan a los pies del sagrario. La Comunidad está presente en los EEUU.

* Hermanas Maestras de Cristo Rey (web)

173. Franciscanos Discípulos Misioneros de Cristo



San Francisco predicando a los sencillos

Los Franciscanos Discípulos Misioneros de Cristo son una Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Diocesano fundada por Fray Héctor Hugo Vásquez Márquez, el 2 de febrero de 2003 en Bogotá (Colombia). El 22 de febrero de 2012 reciben la aprobación diocesana en el Vicariato Apostólico de Puerto Gaitán- Meta (Colombia). La Comunidad está formada por sacerdotes y hermanos.


Los Hermanos tienen por camino de vida la Regla de la Tercera Orden Regular de San Francisco, y siguiendo a Jesucristo según el estilo del Poverello, se caracterizan por mostrar una imagen de la Iglesia cercana, sencilla, humilde y en alegría. Como servidores del Reino de Dios en medio de su pueblo amado, comparten, viven y celebran la gracia y la presencia de Dios en ellos, desde ellos y con ellos, buscando hacer vida la petición de Cristo al Padre Celestial: “Padre, que estos que me has dado, sean uno conmigo, así como yo soy uno contigo; para que todos se salven”. La humildad es una virtud fundamental para los Discípulos ya que permite la cercanía y la sencillez a través de la manifestación de una vida fraterna en la alegría. Es pues la alegría de corazón la presencia de la acción del Espíritu Santo en sus fraternidades.

Su apostolado está dirigido a la formación integral en la fe de los seglares para que asuman una vida apostólica activa, redescubriendo que ellos también son Discípulos Misioneros de Cristo por la gracia bautismal, que los incluye entre los hijos de Dios y los constituye co-herederos del Reino. Con especial énfasis se dedican a la proclamación del Santo Evangelio en medio de los más vulnerables de nuestro mundo a través de la misión ad gentes y la misión en la ciudad, la formación espiritual y teológica, la educación escolar y tecnológica, los medios de comunicación, la pastoral parroquial, etc. Se encuentran presentes en Colombia, Perú, México, Francia, Italia y Nigeria.

Más oración y formación litúrgica

En la fiesta de la Presentación del Señor (2/II/2010), el Cardenal Prefecto para los Institutos de Vida Consagrada, Franc Rodé, anunció que su Dicasterio está preparando dos documentos. Un primero, tratará sobre la necesidad de la oración y contendrá una parte dedicada a la formación litúrgica de los religiosos; y un segundo, abordará la cuestión de la vocación de los Hermanos Laicos (legos, conversos, donados, coadjutores) en las comunidades religiosas.

El origen del primer documento, sobre la oración y la liturgia en la vida religiosa, surge de la constatación escandalosa de que muchos religiosos y religiosas no oran, no rezan o lo hacen mal, ni respetan las leyes de la Iglesia en materia litúrgica. Los espacios de oración, tanto de la rezada (como el Oficio Divino) como de la oración mental, han sido supeditados a toda esa amalgama de activismo pseudoapostólico (o simplemente de inactividad de cualquier tipo), que como no está fundamentado en la oración, a penas da fruto alguno. Lo triste de este asunto es que dicho documento será recibido y aceptado en aquellas comunidades que precisamente oran, rezan y cuidan la Liturgia. Entre aquellos que ni oran, ni rezan, y se inventan la Liturgia a su gusto, el documento caerá como en saco roto. Esta es la realidad de esa vida religiosa tan activa, tan progresista, tan moderna y autónoma. ¿A qué va a venir Roma a decirles lo que tienen que hacer?

* Dice el Cardenal:

"Algunos dicen que actualmente los religiosos rezan demasiado poco. Yo no lo sé, no sé si es verdadero y ciertamente espero que no lo sea. La oración presenta hoy dificultades que, tal vez en un tiempo pasado, en un tiempo en que el ritmo de la vida era un poco más humano y no había tanto stress, no había tanto rumor, no existían. Tal vez la oración, el recogimiento, la concentración, el pensamiento, la mente que se elevaba hacia Dios, eran mucho más fáciles. Hoy, en un mundo tan movido como el nuestro, la oración se hace ciertamente más difícil.

Nosotros debemos poner el acento en la absoluta necesidad de la oración en la vida espiritual de un consagrado y de una consagrada. Queremos tratar de hacer esto con la realización de un documento que estamos preparando.

Hay también otro punto de vista: el Cardenal Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha tenido la idea– que me ha propuesto– de hacer un documento interdicasterial, con una primera parte confiada a nuestro Dicasterio y una segunda a cargo del Dicasterio de Culto Divino, sobre la formación litúrgica de los religiosos y de las religiosas. También esto me parece de gran importancia porque, por una parte, hay una cierta “ignorancia”, una cierta falta de conocimiento y de formación litúrgica en los jóvenes religiosos y religiosas; por otra, hay también “fantasías” litúrgicas que no siempre son de buen gusto y que no corresponden al deseo y a la voluntad de la Iglesia y al espíritu mismo de la Liturgia. Por lo tanto, ciertas correcciones parecen necesarias. Esta parte será tarea de la Congregación para el Culto Divino y haremos juntos un documento único, compuesto de dos partes, una referida a la oración y la otra referida a la formación litúrgica. Pienso que ambas partes son necesarias y serán– así lo espero– de provecho para la vida espiritual de los religiosos y las religiosas".

Benedicto XVI y la Vida Religiosa VII


Extractos de la homilía del Romano Pontífice Benedicto XVI en la fiesta de la Presentación del Señor (2/II/2010), día de la Vida Consagrada, en las Vísperas celebradas en la Basílica de San Pedro.

- …la oblación del Hijo de Dios – simbolizada por su presentación en el Templo – es modelo para todo hombre y mujer que consagra toda su propia vida al Señor. El objetivo de esta Jornada es triple: ante todo alabar y dar gracias al Señor por el don de la vida consagrada; en segundo lugar, promover su conocimiento y estima por parte de todo el Pueblo de Dios; finalmente, invitar a cuantos han dedicado plenamente su propia vida a causa del Evangelio a celebrar las maravillas que el Señor ha obrado en ellos.

- La vida consagrada, de hecho, testimonia y expresa de modo “fuerte” precisamente la mutua búsqueda de Dios y del hombre, el amor que les atrae; la persona consagrada, por el mismo hecho de existir, representa como un “puente” hacia Dios para todos aquellos que la encuentran, una llamada, un envío. Y todo esto en base a la mediación de Jesucristo, el Consagrado del Padre. ¡El fundamento es Él! Él, que ha compartido nuestra fragilidad, para que nosotros mismos pudiésemos participar de su naturaleza divina.

- Las personas consagradas están llamadas de modo particular a ser testigos de esta misericordia del Señor, en la que el hombre encuentra su propia salvación. Estas mantienen viva la experiencia del perdón de Dios, porque tienen conciencia de ser personas salvadas, de ser grandes cuando se reconocen pequeñas, de sentirse renovadas y envueltas por la santidad de Dios cuando reconocen su propio pecado.

- …las comunidades que viven en la clausura, con su compromiso específico de fidelidad en el “estar con el Señor”, en el “estar bajo la cruz”, llevan a cabo a menudo este papel vicario, unidas al Cristo de la Pasión, tomando sobre sí los sufrimientos y las pruebas de los demás y ofreciendo con alegría todo por la salvación del mundo.

- …queremos elevar al Señor un himno de agradecimiento y de alabanza por la misma vida consagrada. Si esta no existiese, ¡cuánto más pobre sería el mundo! Más allá de las valoraciones superficiales de funcionalidad, la vida consagrada es importante precisamente por su ser signo de gratuidad y de amor, y esto tanto más en una sociedad que corre el riesgo de ser sofocada en el torbellino de lo efímero y de lo útil.

- …en íntima comunión espiritual con la Virgen María: mientras la contemplamos en el acto de presentar al Niño Jesús en el Templo, la veneramos como primera y perfecta consagrada, llevada por ese Dios a quien lleva en brazos; Virgen, pobre y obediente, dedicada toda a nosotros, porque es toda de Dios. A su escuela, y con su ayuda maternal, renovamos nuestro “aquí estoy” y nuestro “hágase”. Amén.

Cristo "me atrae hacia Sí" para unirse a mí, a fin de que aprenda a amar a los hermanos con su mismo Amor (Benedicto XVI)