160. Hermanas de Jesús Paciente



M. Ramona María del Remedio

Las Hermanas de Jesús Paciente fueron fundadas por la M. Ramona María del Remedio Llimargas Soler en 1940 (Barcelona, España). La Fundadora, que fue agraciada con una intensa vida espiritual, llegando a sentir los dolores de la Pasión de Cristo, no llegó a ver aprobada su obra pues falleció en el año de la fundación tras ofrecer su vida a Dios por la curación de una madre de familia a la que cuidaba. Al frente de la institución se situó la M. María Luisa Vidal Rubio (+1981) que, a pesar de las dificultades y obstáculos, la condujo por la vereda del amor y la fidelidad a la Iglesia.

M. Mª Luisa Vidal Rubio

Las Hermanas tienen por carisma entregarse a Cristo ultrajado y humillado por los pecados de los hombres. Diariamente reparan el Corazón Traspasado del Señor, con la oración y los sacrificios propios de las almas consagradas. Él nos obtuvo con su Sangre la redención, y las Hermanas saben que una vida sin cruz, es una vida sin Cristo. Por ello, por este amor del Crucificado, se entregan a aliviar en lo posible las almas y los cuerpos de los enfermos pobres a los que cuidan gratuitamente en sus domicilios. Tienen por norma de vida no admitir retribución alguna por su servicio a los necesitados. De la Providencia Divina reciben lo necesario, que es poco, para vivir en auténtica pobreza religiosa.

Actualmente, este Instituto Religioso se encuentra en estado crítico debido a la falta de vocaciones. No son muy conocidas estas Hermanas, pero sabéis de la preciosa obra que en silencio realizan en nombre de Jesús Paciente. Si sabéis de alguna joven con inquietudes religiosas, inclinadas a este estilo de vida, colaborad con esta obra que necesita de la ayuda de los buenos católicos.

Necesitan- Jesús necesita- almas generosas que quieran vivir sólo para Jesús, para servirle en los miembros doloridos de su Cuerpo Místico, para amarle por los que no le aman y, por medio y en compañía del Corazón Dolorido de María, hacer llegar los frutos de la Preciosísima Sangre de Jesús a los que viven alejados de Él.

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España: Gran de Gràcia, 177
08012 Barcelona (España)
Telf.: 93 217 13 93
e-mail: hhjesuspaciente@terra.es

Colombia: Casa de Ntra. Sra. de Belén.
Carrera 8 N 4-49 y 4-47- Nueva Pamplona
Norte de Santander (Colombia)
e-mail: abl72@hotmail.com

8 comentarios:

Valvanera dijo...

No conocía esta orden y veo que es tan sacrificada como las Hermanitas d la Cruz.

Hoy ha sido un día grande en la Diócesis de Sevilla con la ordenación de 11 sacerdotes y demás diáconos

Un saludo.

Anónimo dijo...

Segùn creo existen tambien unos religiosos con este mismo nombre,Hermanos de Jesùs Paciente.

Anónimo dijo...

estas religiosas son fantasticas...y su santa madre fundadora, la madre remedios una excepcional mujer con dones como la vilocacion , la lebitacion , la premonicion...y muchos dones mas...recemos mucho por la obra de madre ramona..

Anónimo dijo...

Las Hermanas de Jesús Paciente tienen un blog: http://jesuspaciente.blogspot.com

Un saludo en Cristo.

Anónimo dijo...

Lo poco que e lleído de la congregación de ustedes hermanas siento que es muy sacrificada, que Dios las bendiga y que les de fuerza para salir adelante.

Ileaguilarmorales dijo...

Leyendo un poco me doy cuenta que la obra de las hermanas de Jesús paciente es muy sacrificada, sigan adelante hermanas

Anónimo dijo...

Salvo un milagro, están a punto de la extinción. Últimamente a la Capilla no bajan nunca más de dos Hermanas, si alguna otra està viva, se halla tan impedida y prostrada que no puede ni bajar a la Capilla. No se si la Archidiócesis de Barcelona es conocedora de esta situación límite, y si ha previsto algo.Más que nada porque la Hermana sudamericana es jovent, y a este paso en muy poco tiempo va a ser la única que quede viva.

Anónimo dijo...

Sí, es tristísimo que una obra que tanto sacrificio costó a su fundadora y tanto bien reportó a las personas necesitadas de calor humano y misericordioso se vea ahora en la situación que está. La falta de vocaciones hace que éstas hnas. vayan a desaparecer cualquier día.
¡Alabado sea el Dios!