117. Schola Veritatis



Lema: Veritas- Pax- Bonitas

Schola Veritatis es una Asociación Pública de Fieles fundada por el P. Pedro Pablo Silva Armanet, que fue monje Benedictino, en Santiago de Chile. Fue erigida como tal en 2011 por Don Demetrio Fernández, obispo de Córdoba (España). Los Estatutos de la Asociación permiten acoger fieles de todas las vocaciones (monjes, monjas, sacerdotes, laicos célibes, casados con sus familias, casados o separados sin familia, y solteros). El Superior de todos los estados de vida en Schola Veritatis, es el Padre General. Según los Estatutos aprobados, los sacerdotes de la rama activa pertenecerán a Schola Veritatis donde ella se encuentre, incardinados en esa diócesis. Los trabajos pastorales serán aquellos que el obispo de común acuerdo con el Superior General le encargue respetando la finalidad y el carisma de la Comunidad.


P. Pedro Pablo Silva

El fin de la Comunidad, como el de todo cristiano, es alcanzar la perfección evangélica, esto es, la santidad: plena unión con Dios Uno y Trino por la caridad. Schola Veritatis tiene como fundamento inconmovible el amor obediente a la Iglesia y a su Jerarquía, al Romano Pontífice como Vicario de Cristo y a los Obispos como Sucesores de los Apóstoles. Reconoce en la fidelidad al Magisterio apostólico y en el abandono a la Providencia amorosa de Dios, que hace concurrir todas las cosas para bien de los que lo aman, la única garantía de su continuidad y fecundidad contemplativa y apostólica.

La afirmación de Cristo ante Pilato: «Para esto he venido al mundo, para dar testimonio (martirio) de la verdad» constituye el alma y la finalidad de Schola Veritatis. La Comunidad cree en la fuerza «redentora» de la verdad y se siente llamada, especialmente, a dar testimonio de aquellas verdades más silenciadas en nuestro tiempo, sobretodo en el interior de la Iglesia. Además, considerando que Nuestro Señor no sólo dio testimonio de la verdad en forma positiva, sino que también se opuso con fuerza al error y lo desveló, Schola Veritatis asume también como parte de su vocación, combatir el error, ministerio martirial que está exigido necesariamente por el «testimonium veritatis». Es la verdad la que hace libre a cada persona y al mundo entero, y su proclamación constituye un acto supremo de caridad. Una afirmación nuclear de Santo Tomás de Aquino sintetiza de alguna manera la finalidad de esta familia religiosa: «Es necesario que la verdad sea el fin del universo» (Contra Gentes 1). Esta finalidad de Schola Veritatis aparece plasmada en el cuarto voto que formulan sus miembros consagrados: el compromiso de dar su vida en el martirio por la verdad.


Santos Patronos Celestiales

Schola Veritatis tiene por Santos Patronos Celestiales a San Benito de Nursia, San Bruno de Colonia y Santo Tomás de Aquino. En ellos encuentran una riqueza inconmensurable para su propia vida y un camino seguro de santidad, tanto en el ámbito especulativo como en la vida práctica de cada día. De San Benito han recibido la orientación de toda su vida a la Gloria de Dios, por una vida de humildad y obediencia, continuamente enmarcada en la Eucaristía y la celebración del Oficio Divino. De San Bruno (fundador de la Cartuja) reciben la llamada al silencio y a la soledad, donde Dios purifica y habla al corazón. Algunos viven en un mayor retiro, más directa y exclusivamente dedicados a Dios (rama contemplativa de monjas y monjes); pero también los que han sido llamados a la vida secular, en la familia y el trabajo, procuran una armonía entre su vida comunitaria habitual y la soledad y el silencio. Gozan también de la paternidad de Santo Tomás de Aquino, cuya síntesis doctrinal, iluminada por la luz del Evangelio y ordenada a la contemplación de la verdad, ha sido tantas veces recomendada por la Santa Iglesia.


Dedicadas a Cristo en un marco de soledad y silencio

Pertenece también al núcleo más profundo de su espiritualidad el culto al Sagrado Corazón de Jesús, del cual la Iglesia ha dicho que es la “síntesis más perfecta de la Revelación cristiana”. También, como no puede ser de otro modo, el lugar insustituible que la Madre de Dios ocupa en su camino de santidad, de quien, como dicen los Estatutos Cartujanos, “engendra espiritualmente a Cristo en nuestros corazones”. A ella se dirigen llamándola “Madre de la Verdad”, pues Cristo, su Hijo, es la misma Verdad.


"Es precisamente el amor que brota del Corazón del Redentor la causa última de nuestra vocación y aquello que nos mueve a la plena transformación de nuestras vidas, despreciando lo que Cristo desdeñó en la Cruz y haciendo nuestros los mismos sentimientos que Él tuvo". (Est. nº 11)

El corto tiempo de fundación explica que aún haya cosas que no se han alcanzado a desarrollar debidamente. La rama activa, que es la encargada de la labor apostólica, no se encuentra aún constituida más que por un miembro. En este punto –como en todo lo referente a sus vidas- quieren abandonarse a la Providencia de Dios y dejarse conducir por Él. Aquí radica la docilidad al Espíritu Santo. De todos modos, la labor apostólica de Schola Veritatis irá claramente marcada por el fin de la Asociación: “dar testimonio de la verdad”. Apostolado en la línea de la difusión de la recta doctrina católica y de la formación en el plano de la inteligencia.

Desde 2010, la Asociación ha asumido la celebración de la Santa Misa y los Sacramentos conforme a la Forma Extraordinaria del Rito Romano.

En la Diócesis de Córdoba, se encuentran presentes en la localidad de Santaella (Santuario de Nuestra Señora del Valle) y de La Rambla (antigua iglesia y convento del Espíritu Santo).


“Rogad, pues, al Señor de la mies, para que envíe obreros a su mies”. (Mt 9,38)