53. Trinitarias de María

“El mundo necesita encarnarse asimismo el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo para vivir de acuerdo con el plan amoroso de Dios por la humanidad. La Paz y la Verdad nos vendrán a través de los Sacramentos de la Iglesia. Necesitamos urgentemente rendir nuestra propia voluntad a la Voluntad Divina de Dios para servir y respetar a nuestros humildes y regios Sacerdotes para siempre.” (Madre Lillie)

Las Trinitarias de María fueron fundadas por la Madre Lillie en 1992 en Tijuana (México). En el Santuario de Fátima la Madre recibió la inspiración de fundar una nueva congregación religiosa cuyo fin principal sería la adoración perpetua del Santísimo Sacramento, la oración ininterrumpida por la perseverancia y santidad de los sacerdotes, y la conversión del mundo a Jesucristo. En su labor fue guiada y apoyada espiritualmente por la Beata Teresa de Calcuta.

Por los sacerdotes

Aunque su principal misión es la adoración y oración intercesora, las Trinitarias de María atienden en su Casa Madre de “Monte Tabor” un pequeño internado para niñas de escasos recursos económicos, donde reciben una educación escolar gratuita y una correcta instrucción catequética.

Consagrada a la Stma. Trinidad

Las Hermanas, además, organizan retiros para seglares y sacerdotes, procuran socorrer en la medida de sus posibilidades las necesidades materiales de los más pobres, organizan jornadas de adoración- oración y rezo del Santísimo Rosario, y producen discos de música religiosa para colaborar con el mantenimiento de la obra. Las Hermanas Trinitarias de María están presentes en México y los EE.UU.

“Es hermoso estar con Él y, reclinadas sobre su Pecho como el Discípulo Predilecto, palpar el Amor infinito de su Corazón”.
+

Madre Lillie buscó la dirección espiritual de la B. Madre Teresa de Calcuta. En una ocasión, Madre Lillie voló a Nueva York para verla y pedirle consejo sobre cómo fundar una nueva congregación en la Iglesia. Con lágrimas en los ojos Madre Lillie le preguntó a la Madre Teresa: “¿Qué hago con esta Obra de Dios?”. Madre Teresa respondió: “Si es Obra de Dios, va a suceder”. Madre Lillie, con la sencillez de una niña exclamó: “No le pregunto si esta Obra es de Dios, le pregunto ¿qué hago con la Obra de Dios?!” .Tomada por sorpresa, la Beata miró penetrantemente a la Madre Lillie en los ojos y lentamente asintió con la cabeza y dijo: “Sí, sí, esta es la Obra de Dios. Todo lo que te puedo decir entonces es que te hagas a un lado del camino y le dejes a Él hacerlo. ¡Dásela a DIOS!”.

52. Siervas del Plan de Dios

“Oración para la vida y el apostolado, vida y apostolado hechos oración”

Las Siervas del Plan de Dios fueron fundadas por D. Luis Fernando Figari, fundador del Movimiento Sodalicio de Vida Cristiana, en 1998 en Perú. Las religiosas se consagran a Dios mediante la plena disponibilidad apostólica, viviendo en comunidad y entregándose en un servicio evangelizador y solidario. Buscan vivir una amorosa solidaridad con los enfermos y necesitados. Visten el santo hábito que las identifica como Esposas de Cristo, para que en su servicio apostólico y acción caritativa se reconozca su explícita adhesión a la fe de la Iglesia y su misión. Los campos de apostolado de esta joven congregación son la salud, la educación, la formación en la fe y la promoción humana. Actualmente están presentes en Colombia, Chile, Perú, Ecuador, Italia, Filipinas y África.

Por la fe

con caridad

Siete excelencias de la sotana / hábito religioso


Tu es sacerdos in aeternum

Por el R.P. Jaime Tovar Patrón

En un mundo secularizado no hay mejor testimonio cristiano de parte de los consagrados a Dios que su vestimenta sagrada.

Hoy en día, son pocas las ocasiones en que podemos observar a un sacerdote o religioso/a vistiendo su sotana o hábito. El uso de la sotana y el hábito, una tradición que se remonta a tiempos antiquísimos, ha sido olvidado y a veces hasta despreciado. La sotana fue instituida por la Iglesia a fines del siglo V con el propósito de dar a sus sacerdotes un modo de vestir serio, simple y austero. Recogiendo esta tradición, el Código de Derecho Canónico ha impuesto el hábito eclesiástico a todos los sacerdotes.

Contra la enseñanza perenne de la Iglesia está la opinión de los católicos “liberales y progresistas” que tratan de hacer creer que el hábito no hace al monje, que el sacerdocio se lleva dentro, que el vestir es lo de menos y que lo mismo se es sacerdote con sotana que de paisano. Sin embargo, la experiencia demuestra todo lo contrario, porque cuando hace más de mil quinientos años la Iglesia decidió legislar sobre este asunto fue porque era y sigue siendo importante.

"Los clérigos han de vestir un traje eclesiástico digno, según las normas dadas por la Conferencia Episcopal y las costumbres legítimas del lugar". (CDC 284)

- El recuerdo constante del sacerdote: Ciertamente que, una vez recibido el sacramento del Orden, no se olvida fácilmente. Pero nunca viene mal un recordatorio: algo visible, un símbolo constante, un despertador sin ruido, una señal o bandera. El que va de paisano es uno de tantos, el que va con sotana, no. Es un sacerdote y él es el primer persuadido. No puede permanecer neutral, el traje lo delata. O se hace un mártir o un traidor, si llega el caso. Lo que no puede es quedar en el anonimato, como un cualquiera. Cuando se desprecia el uniforme, se desprecia la categoría o clase que éste representa.

- Presencia de lo sobrenatural en el mundo: No cabe duda que los símbolos nos rodean por todas partes: señales, banderas, insignias, uniformes... Uno de los que más influjo produce es el uniforme. Un policía, un guardián, no hace falta que detenga, ponga multas, etc. Su simple presencia influye en los demás: conforta, da seguridad, irrita o pone nervioso, según sean las intenciones y conducta de los ciudadanos. Una sotana siempre suscita algo en los que nos rodean. Despierta el sentido de lo sobrenatural. No hace falta predicar, ni siquiera abrir los labios. Al que está bien con Dios le da ánimo, al que tiene enredada la conciencia le avisa, al que vive apartado de Dios le produce remordimiento. Muchísima gente no pisa la iglesia. Para estas personas, ¿qué mejor forma de llevarles el mensaje de Cristo que dejándoles ver a un sacerdote consagrado? Los fieles han levantando lamentaciones sobre la desacralización y sus devastadores efectos. Los modernistas se quitan los hábitos, rechazan las tradiciones de siempre y después se quejan de la falta de vocaciones. No hay que dudarlo: quitarse la sotana y el hábito religioso conduce a la desacralización.

Frailes Trinitarios polacos
_________________________
"En una sociedad secularizada y tendencialmente materialista, donde tienden a desaparecer incluso los signos externos de las realidades sagradas y sobrenaturales, se siente particularmente la necesidad de que el presbítero -hombre de Dios, dispensador de Sus Misterios- sea reconocible a los ojos de la comunidad, también por el vestido que lleva, como signo inequívoco de su dedicación y de la identidad del que desempeña un ministerio público. El presbítero debe ser reconocible sobre todo, por su comportamiento, pero también por un modo de vestir, que ponga de manifiesto de modo inmediatamente perceptible por todo fiel -más aún, por todo hombre- su identidad y su pertenencia a Dios y a la Iglesia.

Por esta razón, el clérigo debe llevar «un traje eclesiástico decoroso, según las normas establecidas por la Conferencia Episcopal y según las legítimas costumbres locales». El traje, cuando es distinto del talar, debe ser diverso de la manera de vestir de los laicos y conforme a la dignidad y sacralidad de su ministerio. La forma y el color deben ser establecidos por la Conferencia Episcopal, siempre en armonía con las disposiciones de derecho universal. Por su incoherencia con el espíritu de tal disciplina, las praxis contrarias no se pueden considerar legítimas costumbres y deben ser removidas por la autoridad competente.
*
Exceptuando las situaciones del todo excepcionales, el no usar el traje eclesiástico por parte del clérigo puede manifestar un escaso sentido de la propia identidad de pastor, enteramente dedicado al servicio de la Iglesia." (Sgda. Congr. para el Clero, 1994: Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros, nº 66)

________________________

- Es de gran utilidad para los fieles: El sacerdote lo es, no sólo cuando está en el templo administrando los sacramentos, sino las veinticuatro horas del día. El sacerdocio no es una profesión, con un horario marcado; es una vida, una entrega total y sin reservas a Dios. El pueblo de Dios tiene derecho a que lo asista el sacerdote. Esto se le facilita si pueden reconocer al sacerdote de entre las demás personas; si éste lleva un signo externo. El que desea trabajar como sacerdote de Cristo debe poder ser identificado como tal para el beneficio de los fieles.

Esclavos de María y de los Pobres

- Sirve para preservar de muchos peligros: ¡A cuántas cosas se atreverán los clérigos y religiosos si no fuera por el hábito! Esta advertencia, que era sólo teórica cuando la escribía el ejemplar religioso P. Eduardo F. Regatillo, S.I, es hoy una terrible realidad. Primero, fueron cosas de poco bulto: entrar en bares, sitios de recreo, pero poco a poco se ha ido cada vez a más. Los modernistas quieren hacernos creer que la sotana es un obstáculo para que el mensaje de Cristo entre en el mundo. Pero, al suprimirla, han desaparecido las credenciales y el mismo mensaje. De tal modo, que ya muchos piensan que al primero que hay que salvar es al mismo sacerdote que se despojó de la sotana supuestamente para salvar a otros. Hay que reconocer que la sotana fortalece la vocación y disminuye las ocasiones de pecar para el que la viste y los que lo rodean.

- Ayuda desinteresada a los demás: El pueblo cristiano abre de par en par las puertas al padre que es común del pobre y del poderoso. Las puertas de las oficinas y de los despachos, por altos que sean, se abren ante las sotanas y los hábitos religiosos. ¿Quién le niega a una monjita el pan que pide para sus pobres o sus ancianitos? Todo esto viene tradicionalmente unido a los hábitos. Este prestigio de la sotana se ha ido acumulando a base de tiempo, de sacrificios, de abnegación. Y ahora, ¿se desprenden de ella como si se tratara de un estorbo?

- Impone la moderación en el vestir: La Iglesia preservó siempre a sus sacerdotes del vicio de aparentar más de lo que se es y de la ostentación, dándoles un hábito sencillo en que no caben los lujos. La sotana es de una pieza (desde el cuello hasta los pies), de un color (negro) y de una forma (cruz). Los armiños y ornamentos ricos se dejan para el templo, pues esas distinciones no adornan a la persona sino al ministro de Dios para que dé realce a las ceremonias sagradas. Pero, vistiendo de paisano, le acosa al sacerdote la vanidad como a cualquiera: las marcas, calidades de telas, de tejidos, colores, etc. Al ponerse al nivel del mundo, éste lo zarandeará, a merced de sus gustos y caprichos. Habrá de ir con la moda y su voz ya no se dejará oír como la del que clamaba en el desierto cubierto por el palio del profeta tejido con pelos de camello. O se mostrará indigno, vistiendo con lo primero que encuentre, “para parecerse al pobre”, y desprestigiando a su ministerio y a la Iglesia entera. Pobreza no es miseria.


Hna. Dominica de Santa Cecilia

- Ejemplo de obediencia al espíritu y legislación de la Iglesia: Como uno que comparte el Santo Sacerdocio de Cristo, el sacerdote debe ser ejemplo de la humildad, la obediencia y la abnegación del Salvador. La sotana le ayuda a practicar la pobreza, la humildad en el vestuario, la obediencia a la disciplina de la Iglesia y el desprecio a las cosas del mundo. Vistiendo la sotana, difícilmente se olvidará el sacerdote de su papel importante y su misión sagrada o confundirá su traje y su vida con la del mundo.


Jóvenes Premostratenses

Estas siete excelencias de la sotana podrán ser aumentadas con otras que le vengan a la mente a usted. Pero, sean las que sean, la sotana y el hábito religioso por siempre serán el símbolo inconfundible del sacerdocio y la vida consagrada porque así la Iglesia y los Santos Fundadores lo dispusieron, dando maravillosos frutos apostólicos y de santidad a través de los siglos.

Benedicto XVI y la Vida Religiosa III

Donde está Pedro, está la Iglesia
+
Palabras del Santo Padre Benedicto XVI a los jóvenes seminaristas y religiosos/as (Sydney 2008):

- …con gran generosidad os estáis encaminando por una senda de especial consagración, enraizada en vuestro Bautismo y emprendida como respuesta a la llamada personal del Señor. Os habéis comprometido, de modos diversos, a aceptar la invitación de Cristo a seguirlo, a dejar todo atrás y a dedicar vuestra vida a buscar la santidad y a servir a su pueblo.

Dejándolo todo atrás... hacia Él, con los hermanos
*
- En el Evangelio de hoy el Señor nos llama a «creer en la luz» (cf. Jn 12,36). Estas palabras tienen un significado especial para vosotros, queridos jóvenes seminaristas y religiosos. Son una invitación a confiar en la verdad de la Palabra de Dios y a esperar firmemente en sus promesas. Nos invitan a ver con los ojos de la fe la obra inefable de su gracia a nuestro alrededor, también en estos tiempos sombríos en los que todos nuestros esfuerzos parecen ser vanos.

- Hay ciertamente momentos en que cualquier discípulo siente el calor y el peso de la jornada (cf. Mt 20,12), y la dificultad para dar un testimonio profético en un mundo que puede parecer sordo a las exigencias de la Palabra de Dios. No tengáis miedo. Creed en la luz. Tomad en serio la verdad que hemos escuchado hoy en la segunda lectura: «Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y siempre» (Hb 13,8). La luz de la Pascua sigue derrotando las tinieblas.


Amando y respetando la Creación de Dios
*
- Cada uno de vosotros ha emprendido la más grande y la más gloriosa de las batallas, la de ser consagrados en la verdad, la de crecer en la virtud, la de alcanzar la armonía entre pensamientos e ideales, por una parte, y palabras y obras, por otra. Adentraos con sinceridad y de modo profundo en la disciplina y en el espíritu de vuestros programas de formación. Caminad cada día en la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la Palabra inspirada por Dios.

- Haced de la celebración diaria de la Eucaristía el centro de vuestra vida. En cada Misa, cuando el Cuerpo y la Sangre del Señor sean alzados al final de la liturgia eucarística, elevad vuestro corazón y vuestra vida por Cristo, con Él y en Él, en la unidad del Espíritu Santo, como sacrificio amoroso a Dios nuestro Padre.


Al encuentro del más necesitado
*
- De este modo, queridos jóvenes seminaristas y religiosos, llegaréis a ser altares vivientes, sobre los cuales el amor sacrificial de Cristo se hace presente como inspiración y fuente de alimento espiritual para cuantos encontréis. Abrazando la llamada del Señor a seguirlo en castidad, pobreza y obediencia, habéis emprendido el viaje de un discipulado radical que os hará «signo de contradicción» (cf. Lc 2,34) para muchos de vuestros contemporáneos.

- Conformad cotidianamente vuestra vida a la auto-oblación amorosa del Señor mismo en obediencia a la voluntad del Padre. Así descubriréis la libertad y la alegría que pueden atraer a otros a ese Amor que va más allá de cualquier otro amor como su fuente y su cumplimiento último. No olvidéis jamás que la castidad por el Reino significa abrazar una vida completamente dedicada al amor, a un amor que os hace capaces de dedicaros vosotros mismos sin reservas al servicio de Dios, para estar plenamente presentes entre los hermanos y hermanas, especialmente entre los necesitados


De la mano de María Madre

- Los tesoros más grandes que compartís con otros jóvenes -vuestro idealismo, la generosidad, el tiempo y las energías- son los verdaderos sacrificios que pondréis sobre el altar del Señor. Que tengáis siempre en cuenta este magnífico carisma que Dios os ha dado para su gloria y para la edificación de la Iglesia.

51. Dominicas Hijas de Nuestra Señora de Nazareth



«Contemplari et contemplata aliis tradere»

Las Dominicas Hijas de Nuestra Señora de Nazareth son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por la R.M. María Sara Alvarado Pontón (+1980) y Fray Alberto Enrique Higuera Barrera (+1976), el 25 de marzo de 1938 en Bogotá (Colombia).


“¡Qué elocuente habla Jesús desde la Hostia! ¡Qué misterio de fe y de amor! Su silencio, su blancura, su Amor escondido a los que no lo quieren comprender ni escuchar; tan claro para los que de corazón lo buscan y quieren amarlo. Sí: es preciso sufrir y adorar al Amante Divino sumergiendo el alma y el corazón en el misterio de su Eucaristía”. (Madre María Sara)

La espiritualidad dominica y específica de la congregación radica en la contemplación del Misterio de la Encarnación de Jesucristo, obrado en la humilde casa de Nazareth. Las religiosas aspiran a imitar en sus vidas el modo de vida humilde y santo de la Sagrada Familia de Nazareth, en la contemplación del Verbo Encarnado y su silencio en el Sagrario. Completan su espiritualidad la entrañable devoción a la Madre de Dios, al Patriraca San José y a Santo Domingo de Guzmán.


La acción apostólica de las religiosas busca prioritariamente la salvación integral de las personas y la transformación de las situaciones de menoscabo humano en situaciones más justas: promover la dignidad de la mujer, el fortalecimiento de la familia, la protección y el apoyo a las personas mayores vulnerables, la promoción humana a través de la educación, la propiciación de ambientes de crecimiento espiritual y de acompañamiento en la vida cristiana. Esto se concretiza en proyectos educativos, colegios, residencias de ancianos, orfanatos, dispensarios, misiones, etc.


"A ejemplo de Jesús, María y José en Nazareth, el amor a Dios que nos une en la Congregación es el que hemos de transmitir en el apostolado, privilegiando en nuestro servicio la atención integral a los más necesitados: campesinos, obreros, empleados, estando abiertas a las necesidades pastorales de la Iglesia y atentas a los signos de los tiempos". (C. 6-7)

Actualmente las religiosas están presentes en Colombia, Ecuador, Venezuela, Puerto Rico, Uruguay, Chile, España, Holanda, Irlanda, Italia, Marruecos y República Centro Africana. Las casas presentes en España pertenecen a la Provincia de Santo Domingo de Guzmán.

* Dominicas Hijas de Nuestra Señora de Nazareth (web)
Email: hlilianaere@yahoo.es

* Provincia de Santo Domingo de Guzmán- España (web)
Email: hnaluisamaria@hotmail.com

50. Fraternidad de Jesús Salvador

Capítulo General 2008
“No lo mínimo, debemos dar a Dios lo máximo”.
(Lema congregacional)
+
La Fraternidad de Jesús Salvador es una familia religiosa fundada en Sao Paulo (Brasil), en 1993, por el P. Gilberto María Defina (+ 2004). Está compuesta de tres ramas: el Instituto Misionero de los Siervos de Jesús Salvador (formado por religiosos sacerdotes y hermanos), el Instituto Misionero de las Siervas de Jesús Salvador, y una tercera rama para seglares.

“Donde esté la Iglesia, allí estará un religioso yahvista, y donde no esté, nosotros la llevaremos”.

El carisma de la Fraternidad es la oración de alabanza a Dios, así como procurar su Gloria por todos los medios y caminos establecidos por la Santa Iglesia, siendo el primero de ellos la Divina Liturgia. Nadie mejor que Jesucristo ha sabido ofrecer un tributo agradable a Dios. Por ello, la misión de los Siervos y Siervas de Jesús Salvador consiste en aprender de su Maestro, imitando su vida, predicando su doctrina y testimoniando su presencia en el apostolado de la oración y la acción. Deben ser testigos de Cristo Vivo en la Iglesia: de un Dios que salva, cura y libera a su pueblo.


“El alma de cualquier apostolado debe ser la oración. Si no es así, no hay fruto”.

Este Instituto Religioso comparte los ideales del Movimiento de la Renovación Carismática Católica. Conceden pues gran relevancia a la acción del Espíritu Santo, sintiéndose llamados por Él a ser instrumentos dóciles de la gracia salvífica- libertadora. Actualizar la salvación obtenida por Jesucristo es su meta. La oración constante por el derramamiento del Espíritu Santo en los corazones de los hombres, es perpetua plegaria en sus labios. En sus labores apostólicas destaca el acompañamiento espiritual de los jóvenes, para que aprendan a conocer, experimentar y amar a Jesús para poder ofrecerlo a los demás. A parte de los grupos de oración, administran parroquias, colaboran en los planes pastorales diocesanos, en obras de caridad, etc. Los Siervos de Jesús Salvador están presentes en Brasil, Francia, Italia y Portugal, y la rama femenina en Brasil y Francia.

49. Siervos de la Divina Misericordia (Perú)



"Ningún pecado, aunque sea un abismo de corrupción, agotará Mi Misericordia. Aunque el alma sea como un cadáver en plena putrefacción, y no tenga humanamente ningún remedio, ante Dios sí lo tiene". (N.S. Jesucristo a Sta. Faustina)


Los Siervos de la Divina Misericordia son un Instituto Religioso en formación, fundado por el P. Martín de la Divina Misericordia (Ricardo Scott Chavanches) en 2004 en la Diócesis de Chosica, Lima (Perú).


"Si Dios te ha dado la gracia de descubrir tu vocación, también te dará la gracia de perseverar en ella". (Sta. Faustina)

Los Siervos se entregan completamente al servicio de Dios y de la Iglesia para transmitir el Amor sanador y misericordioso del Señor Jesús a todo hombre. Difunden el mensaje de la Divina Misericordia encomendado a Santa Faustina Kowalska: recordar al mundo la eterna verdad de la Divina Misericordia de Dios al hombre, que es insondable e incondicional para con las almas más pecadoras y apartadas de Él. Para ello se convierten en instrumentos divinos de sanación y reconciliación, centrándose su apostolado en atraer de nuevo a las ovejas perdidas al rebaño de Jesucristo, mediante el Sacramento de la Reconciliación, y afanándose en obras de caridad destinadas a los que más sufren en sus cuerpos las injusticias de una sociedad egoísta (necesitados, marginados, niños en estado de peligro), o son víctimas de la propia debilidad humana y de la seducción del mal (drogadictos, alcohólicos, presos). Se encuentran presentes en Lima (Perú)