23. Adoratrices del Corazón Real de Jesucristo Sumo Sacerdote



San Francisco de Sales

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“Se engañaría quien creyera que su dulzura era privilegio de su naturaleza. San Francisco, por su temperamento era de carácter vivo, pronto a airarse, pero habiéndose puesto por modelo la imitación de Jesucristo manso y humilde de corazón, con la ayuda de la gracia y el dominio de sí mismo, consiguió reprimir y refrenar los movimientos de su carácter de tal manera que llegó a ser un vivo retrato del Dios de la paz y la dulzura.” (Pío XI)

“Vivid toda vuestra vida y modelad vuestras acciones sobre la cumbre del Calvario, y Dios os bendecirá.” (San Francisco de Sales)

Las Adoratrices del Corazón Real de Jesucristo Sumo Sacerdote, nacieron en 2004 en la diócesis de Florencia. Se trata de una comunidad semi- contemplativa dedicada a la reparación y adoración del Corazón de Jesús. Las Hermanas ofrecen oraciones y sacrificios diarios, particularmente por los sacerdotes y seminaristas del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote así como por las almas a éstos encomendadas. Este instituto, es una sociedad de vida apostólica de derecho pontificio, fundada por Monseñor Gilles Wach en 1990. Ambos están adscritos a la Pontificia Comisión Ecclesia Dei para los institutos de Rito Romano según su forma extraordinaria.

Su espiritualidad es eminentemente salesiana, venerando a San Francisco de Sales, Maestro del perfecto abandono de uno mismo en las manos de Dios, como Padre y Patrón Celestial y siguiendo su Doctrina del Amor Divino como norma de vida. Desde Clemente Xl, los Papas han alabado a porfía a San Francisco por “su sabiduría, discreción y suavidad”, cristalizadas en los reglamentos para sus hijas, las Salesas de la Visitación. El propio hábito religioso de las Adoratrices guarda bastante semejanza en colores y forma con el de las Salesas. La capa azul es en honor de la Inmaculada Concepción, modelo excelso de vida consagrada y de perfecto cumplimiento de la Voluntad de su Divino Hijo.


Su lema: In Corde Regis

También tienen como co- patrones a San Benito de Nursia y a Santo Tomás de Aquino. La dimensión benedictina de su carisma se refleja en la centralidad de la Liturgia: Santa Misa y Oficio Divino según la forma extraordinaria del Rito Romano. La jornada de las Adoratrices gira en torno a la oración, con una hora de meditación por la mañana y otra hora de adoración ante el Santísimo por la noche. Esta jornada orante se ve enriquecida a su vez con momentos de trabajo manual y formación intelectual, que incluye la instrucción en el canto gregoriano, el latín, la filosofía y la teología. Parte de su trabajo consiste en la creación y reparación de ornamentos litúrgicos. En Santo Tomás, las Hermanas obtienen la claridad teológica necesaria para su formación en vías a profundizar en la comprensión de los misterios y verdades de la Fe Católica.


Se encuentran presentes en la diócesis de Florencia


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Contacto:

Adoratrices del Corazón Real de Jesucristo Sumo Sacerdote
Convento de Nuestra Señora del Buen Consejo
Via di Gricigliano, 51/50065 Sieci (FI) Italia
Tel.: +39 055 836 31 80
E-mail: adoratrices@icrsp.org

22. Hermanitas del Cordero / Hermanitos del Cordero



"Heridos no cesaréis jamás de amar"

Las Hermanitas del Cordero son una Asociación Pública de Fieles fundada por la Hermanita Marie Coqueray el 6 de febrero de 1983, en la Diócesis de Perpignan (Francia). El 16 de julio, festividad de Santa María del Monte Carmelo, fue reconocida como "un retoño que nace del tronco de la Orden de Predicadores”, por el Maestro General, Fray Vincente de Couesnongle. Desde 1996, el protector del Instituto es el Cardenal Arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, dominico.


Testigos del Amor mendicante de Dios

La Comunidad tiene como misión en la Iglesia ser testigo del Evangelio y de la Resurrección de Cristo, preferentemente entre los pobres, a los que les transmite el Amor de Dios. Su misión es orante y mendicante-itinerante, siguiendo el modelo franciscano y dominico. En el seguimiento de Jesús Pobre y Crucificado, tras los pasos de los Santos Padres Domingo de Guzmán y Francisco de Asís, las Hermanitas marchan a la búsqueda de la oveja perdida. Orando sin cesar en el Nombre de Jesús, van de puerta en puerta, pidiendo la limosna del pan de cada día. Saliendo de dos en dos, van a pedir el pan por las casas. Antes han rogado al Señor que les guíe para que les haga encontrar a quienes Él quiera. A menudo acuden a los comedores sociales. No aceptan dinero cuando van a mendigar y normalmente viajan haciendo autostop. Son hijas de la Providencia en su sentido auténtico. Imitan así a Cristo, mendicante e itinerante por Galilea.


En casa o en camino, de día o de noche, comparten, en la medida de la gracia que les es dada, la suerte de todos aquellos que hoy en el mundo son mal tratados como Cristo, Cordero Inocente, en el Gólgota. En el anuncio del Evangelio privilegian a los jóvenes y especialmente a los universitarios (es con jóvenes universitarios con quienes tuvo lugar el primer encuentro de la Fundadora con los más pobres y perdidos, en los barrios marginales de París).


Pero las Hermanitas son ante todo contemplativas en la oración. De aquí sale su fuerza para Alabar, Bendecir y Predicar (lema dominico). Se levantan temprano para rezar el Oficio de Lecturas, Laudes, y la oración personal ante el Santísimo, que ocupan sus dos primeras horas del día. La Santa Misa marca el centro de cada jornada. Al mediodía tienen también rezos, ya sea en la calle o con los de la casa que las han acogido. Por la tarde, después de las Vísperas, dedican otra hora a la oración personal. Terminan el día con el rezo de Completas. Asimismo, una mañana a la semana (normalmente los lunes) la dedican por entero a la oración personal. Es el tiempo de "desierto". Dan gran importancia a la oración litúrgica, con tiempos prolongados de silencio, cantos...


Las Hermanitas del Cordero están presentes en Francia, Italia, Austria, Alemania, Polonia, Argentina, Chile, EEUU y España (Barcelona, Granada, Madrid, Navalón y Valencia). Su Casa General está en una zona rural, entre Carcassone y Toulouse, en la región donde Santo Domingo de Guzmán vivió diez años. También cuentan con una rama masculina con idéntica espiritualidad y carisma: los Hermanitos del Cordero que están presentes en Francia, Austria, Polonia, Argentina, Chile, EEUU y España (Barcelona y Navalón)


Tipología de los pequeños monasterios que construyen
en la ciudad o en el campo con ayuda de los fieles.
Éste es el de Santiago (Chile).


21. Compañía del Salvador



Madre María Félix
“Soy suya plena y conscientemente para siempre”.
"Ni un milímetro quisiera desviarme del camino que señala la Iglesia".
(Escritos Autobiográficos, 1940)

La Compañía del Salvador es un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por la Madre María Félix Torres el 15 de agosto de 1939 en Madrid (España). Su espiritualidad es cristocéntrica, según el espíritu ignaciano: “Tiene por lema la Mayor Gloria de Dios, porque, a imitación de Cristo y en unión con Él, está consagrado al amor, adoración, servicio y fiel cumplimiento de la Voluntad del Padre Celestial” (Constituciones nº 1).


Primera Profesión, 2 de febrero de 1952

Las religiosas comparten la espiritualidad ignaciana que en su Instituto se caracteriza por:

- La devoción al Sagrado Corazón de Jesús, donde se manifiestan la Gloria de Dios, el Amor y las Gracias que salvan al mundo. Esta devoción exige una especial actitud de reparación al Divino Corazón.
- La veneración e imitación de la Virgen María bajo la advocación de Madre del Salvador.
- La adhesión filial al Romano Pontífice. Lealtad absoluta al Papa y su Magisterio. Profesan un cuarto voto de obediencia al Vicario de Cristo.
- Devoción y amor a San Ignacio de Loyola, a quien el Instituto invoca como Padre y Celestial Patrono, y cuyo sumario de las Constituciones la Compañía del Salvador ha considerado su Regla primitiva e inspiración de vida.


Su labor apostólica consiste en la educación cristiana de la juventud. Para ello han fundado colegios en España, América: y África: los colegios Mater Salvatoris”, donde educan a los jóvenes según su carisma: adhesión al Romano Pontífice, amor tierno a Nuestra Madre la Virgen, y haciendo de los jóvenes fermento evangélico en la sociedad para llevarla a Jesucristo. También trabajan con los jóvenes en formación universitaria.


"Aprender a mirar a la Iglesia como Madre. Iglesia Jerárquica real. Ilusos son los que quieren hacer una Iglesia santa y destruir la real".
(Madre María Félix, Ejercicios Espirituales, 1979)


Actualmente las Hermanas están presentes en España, Estados Unidos, Puerto Rico, Venezuela y Benín.

* Compañía del Salvador (web)
Email (casa de formación): rosalar@ciasalvador.org

Orientaciones para superar la crisis de la vida consagrada

Palabras del Sumo Pontífice Benedicto XVI al Consejo Ejecutivo de las Uniones Internacionales de los Superiores y Superioras Mayores


Ciudad del Vaticano, 18 de febrero de 2008

Queridos hermanos y hermanas:

Al final de esta mañana de reflexión común sobre algunos aspectos particularmente actuales e importantes de la vida consagrada en nuestro tiempo, quisiera ante todo dar las gracias al Señor que nos ha ofrecido la posibilidad de este encuentro sumamente provechoso para todos. Hemos tenido la posibilidad de analizar juntos las potencialidades y las expectativas, las esperanzas y las dificultades que hoy encuentran los institutos de vida consagrada.

He escuchado con gran atención e interés vuestros testimonios, vuestras experiencias y he tomado nota de vuestras peticiones. Todos advertimos que en la sociedad moderna globalizada cada vez es más difícil anunciar y testimoniar el Evangelio. Si esto es válido para todos los bautizados, con mayor razón es válido para las personas que Jesús llama a su seguimiento de manera más radical a través de la consagración religiosa. El proceso de secularización que avanza en la cultura contemporánea no ahorra, desgraciadamente, ni siquiera a las comunidades religiosas.

Sin embargo no hay que descorazonarse porque, cómo habéis recordado, si las nubes se adensan en el horizonte de la vida religiosa, también surgen y están en constante aumento las señales de un despertar providencial que suscita motivos de esperanza. El Espíritu Santo sopla con fuerza en la Iglesia suscitando una fidelidad nueva en los institutos históricos, junto a formas nuevas de consagración religiosa en consonancia con las exigencias del tiempo. Hoy, como en todas las épocas, no faltan almas generosas dispuestas a abandonar a todos y a todo para abrazar a Cristo y su Evangelio, consagrando a su servicio su existencia dentro de comunidades caracterizadas por el entusiasmo, la generosidad y la alegría. Lo que caracteriza a estas nuevas experiencias de vida consagrada es el deseo común de pobreza evangélica practicada radicalmente, de amor fiel a la Iglesia, de dedicación generosa al prójimo, sobre todo a esas pobrezas espirituales típicas de la época contemporánea.

Al igual que mis venerados predecesores, en varias ocasiones yo también he querido subrayar que los hombres de hoy experimentan una fuerte atracción religiosa y espiritual, pero sólo están dispuestos a escuchar y a seguir a quien testimonia con coherencia su adhesión a Cristo. Y es interesante constatar que tienen riqueza de vocaciones aquellos institutos que han conservado y han escogido un tenor de vida con frecuencia muy austero y fiel al Evangelio vivido «sine glossa».

Pienso en tantas comunidades de fieles y en las nuevas experiencias de vida consagrada que vosotros conocéis muy bien; pienso en el trabajo misionero de muchos grupos y movimientos eclesiales, de los que surgen muchas vocaciones sacerdotales y religiosas; pienso en las muchachas y en los jóvenes que lo dejan todo para entrar en monasterios y conventos de clausura. Es verdad, lo podemos decir con alegría, también hoy el Señor sigue mandando obreros a su viña y enriqueciendo a su pueblo con muchas y santas vocaciones. Le damos las gracias por esto y le pedimos que al entusiasmo de las decisiones iniciales- muchos jóvenes de hecho emprenden la senda de la perfección evangélica y entran en nuevas formas de vida consagrada tras conmovedoras conversiones- le siga el compromiso de la perseverancia en un auténtico camino de perfección ascética y espiritual, un camino de verdadera santidad.

Por lo que se refiere a las órdenes y congregaciones con una larga tradición en la Iglesia, se constata, como vosotros mismos lo habéis subrayado, que en las últimas décadas en casi todas- tanto las masculinas como las femeninas- se ha dado una difícil crisis debida al envejecimiento de sus miembros y a una disminución, más o menos acentuada de las vocaciones, y a veces incluso a un "cansancio" espiritual y carismático.

Esta crisis, en ciertos casos, ha sido incluso preocupante. Junto a situaciones difíciles, se dan también signos de recuperación positiva, sobre todo cuando las comunidades deciden volver a sus orígenes para vivir más de acuerdo con el espíritu del fundador. En casi todos los últimos capítulos generales de los institutos religiosos, el tema recurrente ha sido el redescubrimiento del carisma fundacional para encarnarlo de forma nueva en el presente. Redescubrir el espíritu de los orígenes, profundizar en el conocimiento del fundador y de la fundadora, ha ayudado a imprimir a los institutos un nuevo y prometedor impulso ascético, apostólico y misionero. De este modo se han revitalizado obras y actividades de siglos; hay nuevas iniciativas de auténtica actuación del carisma de los fundadores. Es necesario seguir caminando por este camino, rezando al Señor para que lleve a pleno cumplimiento la obra que Él comenzó.

Al entrar en el tercer milenio, mi venerado predecesor, el siervo de Dios Juan Pablo II invitó a toda la comunidad a «volver a comenzar desde Cristo» (carta apostólica Novo millennio ineunte, números 29 ss.). ¡Sí! También los institutos de vida consagrada, si quieren mantener o volver a encontrar su vitalidad y eficacia apostólica, tienen que «volver a comenzar desde Cristo»¸ continuamente. Él es la roca firme sobre la que tenéis que construir vuestras comunidades y cada uno de vuestros proyectos de renovación comunitaria y apostólica.

Queridos hermanos y hermanas: gracias de corazón por atención que prestáis al cumplimiento de vuestro comprometedor servicio de guía de vuestras familias religiosas. El Papa está junto a vosotros, os alienta y asegura a cada una de vuestras comunidades un recuerdo cotidiano en la oración.

Al terminar este encuentro, quisiera una vez más saludar con afecto al cardenal secretario de Estado y al cardenal Franc Rodé, así como a cada uno de vosotros. Os pido que saludéis a todos vuestros hermanos en religión, en particular a los ancianos que han servido durante mucho tiempo a vuestros institutos, a los enfermos que contribuyen a la obra de redención con sus sufrimientos, a los jóvenes que son la esperanza de vuestras diferentes familias religiosas y de la Iglesia. A todos os encomiendo a la maternal protección de María, modelo excelso de vida consagrada mientras os bendigo cordialmente.

Los Institutos Religiosos “relajados"

Ayer y hoy

Respecto a la Vida Religiosa y la Iglesia

- Falta de sentido sobrenatural respecto a la Regla y las Constituciones. Éstas no obligan, mucho menos bajo pecado. Son orientaciones para la vida, sin más. No hay reparos en saltarse números de la Regla y Constituciones. La Iglesia enseña que el religioso se santifica en la medida en que observa fielmente y encarna los principios normativos de su Instituto: vivir el Evangelio de Jesucristo según el carisma propio.
- Débil observancia o reformulación del voto de obediencia. Interpretación, según los gustos personales, de la obediencia dialogada. No se ve en el Superior a aquél que hace las veces de Cristo. Individualismo exagerado en aras a una interpretación no católica de la libertad.

Religiosas católicas- No comment

- Negativa a vestir el hábito religioso o el vestido talar. Tampoco aceptan el alzacuellos. Visten según la moda del mundo, muchos según la imperante en los años 70. Las religiosas se niegan a vestir según la tradición de sus Institutos por considerarlo un símbolo de la dominación patriarcal de la Iglesia. Religiosas que visten como varones. Religiosos que visten de manera estrafalaria o como si fueran ejecutivos de empresa con chaqueta, corbata, etc.
- Alergia a darse el tratamiento clásico de Padre, Hermano, Madre, Hermana, etc. Se tutean e incluso se ponen motes. No respetan a aquellos que quieren ser tratados según su dignidad religiosa.
- Violación encubierta del voto de pobreza. Bajo la interpretación de que “la verdadera pobreza es la del corazón” no viven las formas tradicionales de pobreza religiosa: comida abundante, personal contratado para su servicio, trajes caros, buenos coches, ordenadores personales, complementos superfluos, etc. Eso sí, se llenan la boca hablando de la justicia social y el compromiso con los pobres, pero viven como burgueses.
- Descontrol en el uso de los medios de comunicación: lectura de cualquier tipo de prensa, televisión, equipos electrónicos personales, abuso del teléfono, acceso ilimitado a Internet. Horas perdidas que pasan delante del televisor y del ordenador. Hay que decir que algunos de estos medios pueden ser motivo grave y comprobado de tentación por sus contenidos y posibilidades.

- Ausencia general del silencio en las comunidades. Ni silencio mayor ni silencio relativo. Verborrea crónica en cualquier lugar y a todas horas. Comidas y cenas en las que se habla y a las que le siguen, “otra vez”, una recreación con charla. Si es norma general la recreación, para compartir con los hermanos después de las comidas, da qué pensar que a un momento de charla le siga otro. Es absurdo. La recreación comunitaria pierde todo su sentido.

Religiosas católicas- No comment

- Celebraciones litúrgicas pobres, con abusos y al margen de las rúbricas del Misal Romano. Ley del mínimo esfuerzo en el culto divino. Oficio Divino en comunidad, rezado, mal y deprisa. Sin cantos, exceptuando los de índole profana, sin ceremonial ni progresión solemne. No hay Misa conventual "normalmente". Los frailes, debido a sus compromisos no pueden, y las religiosas van donde les apetezca.

- Formas extravagantes de oración, en ocasiones abiertamente de espiritualidad oriental: oración en corro con cojines en el suelo, sagrarios en el suelo, método yoga, etc.
- Apuesta por el individualismo y la independencia respecto de la comunidad y el Superior. Salen del convento o casa cuando les viene en gana, no dan cuenta de sus gastos (excepto los notables, faltaría más), faltan a los actos comunitarios sin dar satisfacción, etc.
- Confusión respecto a su identidad como religiosos/as y el ser mismo de su Orden. Pretenden que el consagrado sea como el seglar. Eso sí, sin sus obligaciones y deberes, como el tener que vérselas para sustentar una familia, pagar una hipoteca, etc.

- Muchos/as entraron siendo niños entregados por sus padres, debido a los problemas económicos. Religiosos/as que ingresaron para alcanzar cierto status social en "tiempos pasados", de los que hoy echan pestes. Ingresos por desengaños amorosos o por ocultar ciertas desviaciones. De aquellos lodos, estos fangos.
- Exigen sus espacios y tiempos de libertad personal y ocio para salir con sus amistades, frecuentar bares, teatros, cines, actividades deportivas (no para realizarlas sino para acudir a los estadios), ir a la peluquería (caso de muchas religiosas), etc.

Religiosas católicas- No comment

- Obsesión por reformular constantemente la vida religiosa conforme a las novedades del momento: abandono de los conventos por pisos, primacía de las actividades externas frente a la vida fraterna común, comunidades reducidas al mínimo, religiosos/as obreras, etc.
- "Titulitis": obsesión por conseguir títulos académicos.

Religiosos católicos- No comment

- Actitud contestataria al Magisterio de la Iglesia y apoyo explícito o encubierto a teólogos disidentes o sospechosos como Pagola, Sobrino, Kung, Boff, etc. Gusto por la teología enfrentada al Magisterio oficial.

- Crítica a la figura del Romano Pontífice. Cuestionan la legitimidad de su autoridad y competencias de gobierno sobre toda la Iglesia, incluidos ellos. Relativizan las enseñanzas del Papa, cuando no hacen caso omiso de éstas. Todo lo que viene de Roma les produce sarpullidos. No aman al Papa como a un Padre, ni ven en él al Vicario de Cristo. Lo toleran o lo ignoran, cuando no lo atacan abiertamente, tildándolo de conservador, aliado del poder, etc.
- Se escudan mil y una veces en eso que ellos llaman “espíritu del Concilio Vaticano II”. Sin poner en práctica las disposiciones conciliares, van más allá de la letra del Concilio (que sólo ellos interpretan correctamente) y se escudan en dicho espíritu para innovar, recrear, actuar y pensar como les venga en gana. Interpretaron la “Perfectae Caritatis” (sobre la renovación de la vida religiosa) como quisieron.

Religiosas católicas- No comment

- Creen que el Concilio Vaticano II ya está desfasado. Quieren una nueva Iglesia reformada según lo que el "Espíritu" les inspira a ellos: negación de la soberanía suprema del Papa, colegialidad como forma de gobierno, acceso de las mujeres al sacerdocio, aceptación de los protestantes a la comunión eucarística, democracia, etc.
- Relativizan los Dogmas de la Iglesia y ponen en tela de juicio la institución divina de la Iglesia. Lo único infalible son los métodos históricos- críticos que les enseñan que: Jesucristo no tenía conciencia divina, no fundó la Iglesia, no instituyó los Sacramentos, la estructura jerárquica de la Iglesia es fruto de la adopción de las formas mundanas del momento, la Virginidad de María es un mito, la veneración de los Santos una forma supersticiosa y encubierta de paganismo, etc. Todo es relativo.
- La Liturgia no es para Dios sino para los hombres. Se inventan los ritos, las fórmulas de los rituales, hacen y deshacen, según gustos personales, lo que quieren en la Santa Misa y demás oficios litúrgicos. Violan a sabiendas y con plena conciencia las normas de la Iglesia en materia litúrgica. Normas repetidas hasta la saciedad por los Papas y la Sagrada Congregación para el Culto Divino. El abuso litúrgico está a la orden del día. Lo que siguen fielmente según la “tradición” es “pasar el cepillo para la limosna”. Eso no lo infringen.
- Abandono de la confesión individual y sustitución por las absoluciones generales.

Religiosas católicas- No comment

- Alergia a las formas clásicas de arte sagrado. Prefieren las imágenes abstractas, los ornamentos simplones (si es que se los ponen para oficiar), los vasos sagrados de materiales innobles, las bancas sin reclinatorio, las mesas (no les gusta llamarlos altares) de formas geométricas extravagantes, el uso de la guitarra y la música profana, etc.
- Alergia al latín litúrgico, al órgano, al canto gregoriano y la música sagrada.
- Abandono de los apostolados tradicionales y dedicación a otros que son ajenos a la tradición de sus Institutos. Todo parece tener cabida en “su retorno a las fuentes”. Obsesión por los pobres y marginados, con los que actúan prácticamente como agentes sociales. No hay predicación del Evangelio, ni enseñanza de la doctrina. Es una labor muy loable y necesaria pero ya hay otros entes en la sociedad especializados en eso. Los religiosos/as no son miembros de una ONG, ni funcionarios de un departamento de asuntos sociales.
- Inexistencia de la instrucción religiosa en sus colegios. ¿Cómo es posible que al terminar el colegio la mayor parte de sus alumnos “pasen de la religión”? Quisieron ser “modernos” para acercarse a la juventud pero la juventud no estaba por la labor. Su nueva pedagogía ha sido un absoluto fracaso. De estos colegios religiosos, ni salen vocaciones, ni cristianos comprometidos. ¿Para qué están entonces? Quizá porque son económicamente rentables… menos capillas y más canchas de baloncesto. Muchas congregaciones viven de estas fábricas de hacer dinero pero cuando no tienen personal religioso, no las suelen dejar a las asociaciones de padres o grupos interesados, no. Lo que prima es vender, que así se hace caja.
- Crítica, calumnia y difamación para los que ellos consideran “antiguos”, “conservadores”, “carcas”, “papistas”, “pre- conciliares”, etc. Los ningunean y los eximen de sus reuniones, congresos, jornadas y demás actividades, a las que son muy propensos, para intentar solucionar el mundo y los problemas de la Iglesia. Entre comilonas y dinámicas infantiles, imponen su modelo eclesial como medio para superar la crisis vocacional, que por otro lado sólo parece afectar a los que se caracterizan por estas notas que estamos señalando.


¿Qué les queda?

- Noviciados vacíos.
- Comunidades envejecidas.
- Cuentas bancarias bien dotadas.
- Innumerables bienes con los que especular.
- Ganas de seguir guerreando y desobedeciendo.
- Orgullo. Mucho orgullo propio para aceptar con humildad que se han equivocado y aprender de aquellos Institutos que con verdadero espíritu religioso perpetúan, hasta que Dios quiera, la obra que les encomendó.

Observación: No todas estas características las presentan todos los Institutos. Algunos cumplen la mayoría, otros algunas, otros casi ninguna, otros se alejan cada vez más de ellas y retornan a la observancia... Para los que creen que esto falta a la caridad: no hay caridad sin verdad. No nuestra verdad, sino la verdad de la Iglesia. Pero si no se sabe quién gobierna la Iglesia, o se suspira por otro modelo distinto de Iglesia, la casa se derrumba. Lo que hemos dicho, lo hemos visto con nuestros ojos, escuchado con nuestros oídos, leído en muchos testimonios. La verdad ofende.

Los valores mundanos y la vida religiosa

S.E.R. Cardenal Franc Rodé

Noticia de ACI (Roma, 17/II/08): En una entrevista concedida a la agencia ANSA, el Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, el Cardenal Franc Rodé, lamentó que los miembros de las congregaciones religiosas se secularicen, carezcan de obediencia y cada vez sean más reacios a vestirse como religiosos debido a la influencia de valores mundanos.

Al absorber los valores de la sociedad occidental, muchos religiosos se interesan cada vez menos en la oración y la vida comunitaria y se interesan más en la "libertad" individual, explicó el Purpurado.

Según el Cardenal Rodé, la disminución en el número de vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa –que en el año 2006 solo fue de 0,7 por ciento- no es lo que más preocupa a la Iglesia. "Caminar hacia la deriva con los valores burgueses y el relativismo moral, son los dos grandes peligros que debilitan la vida religiosa", indicó.

Para el Purpurado, "el principal problema actual es el clima de secularización presente no solo en la sociedad occidental sino dentro de la misma Iglesia", y lamentó que en ciertas comunidades religiosas se observe "una libertad sin límites, un débil sentido de familia, un espíritu mundano, la baja visibilidad de la vestimenta religiosa, la devaluación de la oración, la insuficiente vida comunitaria y un frágil sentido de la obediencia".

"Hoy, muchos jóvenes se sienten atraídos hacia las comunidades contemplativas porque se trata de una opción radical de vida. Hoy es mucho más atractivo quien se compromete a una vida de fe 'sine glossa' (sin anotaciones) como solíamos decir en el pasado", consideró.

El Cardenal Rodé recordó a ANSA que "la vida religiosa juega un papel clave en la Iglesia, especialmente en el mundo de la educación y la caridad", indicó.

20. Hermanitas de los Ancianos Desamparados



"Hijas mías, recordad que los reyes de nuestras comunidades deben siempre ser los ancianos. Si vosotras tenéis vocación no es privilegio vuestro sino de los ancianos. Si no hubiera ancianos vosotras no estaríais en la casa de Dios ni seríais sus Esposas... Luego todos vuestros afectos y desvelos deben estar cifrados en los ancianitos, a los que debéis amar como si fueran el mismo Jesucristo.” (Santa Teresa Jornet)

La Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados es un Instituto Religioso de Derecho Pontificio, fundado por el Siervo de Dios D. Saturnino López Novoa con la colaboración de Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars en Barbastro (Huesca) el 27 de Enero de 1873.


"Cuiden con interés y esmero a los ancianos. Ténganse mucha caridad y observen fielmente las Constituciones: en esto está nuestra santificación" (Últimas palabras de la Santa antes de reunirse con el Padre)

La finalidad de la obra es en palabras del Fundador, "ser continuadoras de la misión de Cristo, que pasó por el mundo haciendo el bien"; concretado en acoger, cuidar y prodigar todo género de asistencia, inspirada en la caridad evangélica, a los ancianos necesitados. Éste es el carisma: el cuidado y asistencia espiritual y material de los ancianos desvalidos de uno y otro sexo, preferentemente los pobres, que sean puestos al cuidado de la Congregación.


Santa Teresa recibe las Constituciones de D. Saturnino

La Hermanita ha sido llamada a hacer de su vida una gozosa donación de amor, en el servicio a los ancianos necesitados, al estilo de Cristo que "nos amó hasta el extremo" (Juan 13,1). Amor que se alimenta en la oración y en la Eucaristía. En sus hogares reina la máxima de Santa Teresa Jornet, "cuidar los cuerpos para salvar las almas". Sus residencias tienen carácter de hogar, por lo que se trata fundamentalmente de fomentar en los ancianos el "espíritu de familia", a fin de que se sientan como en su propia casa, ofreciendo un servicio desinteresado, con amor y cariño.


Actualmente, la congregación cuenta con 210 casas, donde son acogidos unos 26.000 ancianos, (15.300 en España y 10.000 en los restantes países), en 17 naciones (España, Portugal, Alemania, Italia, México, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Brasil, Mozambique), y 3 continentes (Europa, América y África). Existen 5 noviciados con su correspondiente postulantado, 2 en España (todo un hito ante la escasez que otros Institutos padecen), 1 en Perú, 1 en México y otro en Colombia. 5 Juniorados en el mismo orden. Hay también 16 aspirantados: 2 en España, 13 en América y 1 en Mozambique (África).


Novicias Hermanitas

Las Religiosas de la Congregación son 2438 de las que 2.105 son Hermanitas de votos perpetuos y 333 son de votos temporales. Hay además 112 novicias, 52 postulantes y 140 aspirantes. Esta congregación, debido a su perseverancia en las santas tradiciones que heredaron de las Hermanas que las precedieron, ha sabido salir al paso de la sequía vocacional. Las Hermanitas son las mismas de siempre: el mismo espíritu, la misma abnegación, el mismo hábito, la misma disciplina de vida religiosa, los mismos principios aunque sabiamente adaptados. Lo que las del pasado buscaban en la Congregación, las jóvenes llamadas hoy lo encuentran: entrega a Jesucristo y su Iglesia, cristalizada en el servicio al anciano.

* Hermanitas de los Ancianos Desamparados (web)

19. Discípulos de Jesús de San Juan Bautista

"Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos". (Mt 28, 18-20)

Los Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano, fundado en Salta (Argentina) el 25 de marzo de 1986, por el P. Agustín Rosa. Los religiosos del Instituto concentran sus fuerzas hacia la meta de ser auténticos Discípulos de Jesús. En segundo lugar, quieren promover el discipulado entre los fieles, adormilados por la sociedad secularizada y materialista. El fin de la comunidad, después de la santificación de sus miembros por la profesión de los Consejos Evangélicos, consiste en asumir la misión profética del Bienaventurado Juan Bautista, proclamando la presencia viva y real de Jesús en la Eucaristía y denunciando el pecado. Su carisma cristaliza en diversas obras apostólicas: testimonio de vida consagrada, evangelización, encuentros de Adoración Eucarística, asistencia, promoción y acompañamiento de familias, jóvenes, ancianos, personas necesitadas, retiros espirituales, formación de catequistas, etc.

"El silencio contemplativo en la vida del Discípulo debe vivirse en todo momento, no como mutismo, sino como elocuencia.
!Dios habla cuando el hombre calla!".

El Instituto cuenta con una rama femenina: las Hermanas Discípulas de Jesús de San Juan Bautista. Actualmente se encuentran presentes en Argentina, Chile y México.

"A través de la oración, los Discípulos profundizarán el deseo de servir, de amar, de honrar, de adorar al Señor con sencillez, en la fraternidad dentro de la Iglesia." (Const. 17)

18. Orden del Santísimo Salvador

"La urgencia misionera, que iluminó el itinerario de Santa Brígida desde el norte al sur del continente europeo, hace de ella un ejemplo a imitar; sobre todo en la obra de la nueva evangelización de Europa. ¡Santa Brígida de Suecia es, en efecto, una Santa de dimensiones europeas!" (Siervo de Dios Juan Pablo II, 1991)

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La Orden del Santísimo Salvador es una Orden contemplativa fundada por Santa Brígida de Suecia, cuya finalidad primordial es alabar al Señor y a la Santísima Virgen y ofrecer reparación por las continuas ofensas que se cometen contra la Divina Majestad. Sus miembros han de llevar una vida perfecta para el honor de Dios y la salvación de las almas y tomar como base de su oración la meditación de la Pasión del Señor. En el número de sus miembros dejó su impronta el arraigado simbolismo medieval. Cada monasterio debía tener 60 monjas, 13 presbíteros, dos diáconos, dos subdiáconos y ocho hermanos legos. Con lo cual, el número total de 85 personas igualaría al de los 72 discípulos más los 13 apóstoles, incluyendo a San Pablo. El carácter de la Orden fue mixta. Esto constituyó una de las mayores dificultades que encontró Santa Brígida para su aprobación, aparte de la decisión, aún vigente en su época, del concilio de Letrán de 1215 de que no se crearan Órdenes nuevas.

Realmente fue la hija de Santa Brígida, Santa Catalina, la que consiguió la aprobación definitiva de la Orden del Santísimo Salvador y quien organizó, conforme a la Regla de la misma, el monasterio Madre de Vadstena. La Orden, por su celo apostólico, por su eficaz labor en la instrucción del pueblo y por su actividad cultural, supuso un elemento imprescindible de evangelización. Se extendió por toda Europa, llegando a tener unos 80 monasterios.

Santa Brígida de Suecia

Santa Brígida nace en 1303 en Suecia. A los quince años se casa con un joven noble. No estaba entre sus ideales contraer matrimonio, pero ante los deseos de su padre obedeció. Vivió en el castillo de Ulfasa, donde se encontró con una vida lujosa de costumbres cortesanas. Con todo, Brígida no abandonó su vida de austeridad y entrega a los asuntos divinos. Su matrimonio fue feliz y lleno de armonía, bendecido con el nacimiento de ocho hijos.

En el verano de 1341, los esposos hicieron el voto de ir en peregrinación a Santiago de Compostela. Tras el regreso, se retiraron de sus deberes públicos y los dos decidieron dedicarse únicamente a Dios, al alma y a la eternidad. Para entonces, Santa Brígida se había entregado intensamente a la lectura y estudio de la Palabra de Dios. Finalmente, se pusieron de acuerdo para ingresar en una Orden religiosa y dedicarse a la vida de la contemplación, oración y sacrificio. En 1343 muere su esposo en el monasterio cisterciense de Alvastra (Suecia). La Santa, una vez viuda, obtuvo del Señor maravillosas experiencias místicas. El Señor le pidió la fundación de una nueva Orden religiosa. Con la ayuda de los monjes del Císter redactó una primera regla, hacia el año 1347. Distribuyó entre sus hijos y los pobres su cuantiosa fortuna, se libró de los lazos del mundo y siguió a Cristo.


“Amor Meus Crucifixus est”

En agosto de 1349, el papa Clemente VI publica una Bula anunciando el Jubileo de 1350 y llamando a los fieles a Roma. Acude a ganar el Jubileo en otoño de 1349, acompañada de sus confesores y peregrinos suecos. Precisamente durante su estancia en Roma es cuando Brígida siente más dolorosamente la ausencia del Papa, residente en Aviñón. Hacía 40 años que el Papa había abandonado la Ciudad Eterna y los Estados de la Iglesia estaban completamente abandonados. Desde entonces, el drama de la Iglesia de su tiempo va a ser la obsesión constante de su vida y de su trabajo. Trabajó lo indecible bajo la inspiración divina por la vuelta del Papa a Roma, multiplicando sus austeridades, oraciones y penitencias. Con 70 años peregrina a Tierra Santa. Muere en la Ciudad Santa de Roma en 1373. Bonifacio IX la canoniza el 7 de octubre de 1391.
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Con la implantación de la Reforma Protestante, los monasterios desaparecieron casi en su totalidad, tanto los de varones como los de monjas. Fue un período en que la Orden alcanzó gran número de mártires y santos. Hoy la Orden del Santísimo Salvador cuenta con tres ramas.

1. Rama monástica femenina


El fundamento de la vida en el monasterio:

Verdadera humildad, pura castidad y pobreza voluntaria. Cuando las monjas no están ocupadas en los oficios sacros o en el estudio o la lectura espiritual, deben trabajar con sus manos para cubrir los gastos del monasterio y para socorrer a los pobres e indigentes. Todos los años harán el cómputo de los gastos y lo que sobra lo repartirán entre los más necesitados del lugar. Vivan en suma pobreza y no acumulen dinero ni cosas superfluas.

El silencio debe reinar en el monasterio, reservándose dos tiempos de recreación después de la comida y después de la cena. Los ayunos, mortificaciones y penitencias según mande la Santa Madre Iglesia, con todo, deben se efectuados con sabiduría, prudencia y moderación, de manera que el cuerpo esté dispuesto siempre para atender a los oficios corporales con fervor y puedan vivir entre los trabajos del monasterio con sana alegría. Con permiso de la Madre Abadesa cada monja tendrá lo necesario para su uso personal. Procure cada una no extralimitarse y tener solamente lo necesario, utilizarlo con sencillez de espíritu, mortificación y austeridad.
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a) Rama monástica medieval

La constituyen los monasterios que sobrevivieron a las calamidades de la barbarie protestante, la guerra de los Treinta Años, la Revolución Francesa y las desamortizaciones del XIX. Son autónomos, sin vinculación jurídica común. Ya no son dobles sino sólo de mujeres, desde la muerte del último Brigidino en 1863. Las abadías son: Santa María del Refugio en Uden (Holanda), Abadía de Syon (Reino Unido), Altomünster (Alemania) y Santa María de la Paz de Vadstena (Suecia).


b) Rama monástica española

En el siglo XVII es aprobada una rama española de la Orden (exclusivamente femenina) por el Papa Urbano VIII. Su origen está en la Venerable Madre María de Escobar. La Madre recibió una serie de revelaciones que la inspiraron a fundar esta nueva rama de espíritu reformado. La primera fundación fue el monasterio de Valladolid (1637). Actualmente la Orden presenta una estructura de monasterios federados y se encuentra presente en España (Valladolid, Lasarte, Paredes de Nava y Azcoitia), México, Venezuela y Perú.

Monjas Brígidas: Calle Mayor 30. 20160 Lasarte-Oria - Guipúzcoa

2. Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida

“Mi Dios, te doy gracias, porque me has concedido el ansia de la búsqueda”
( Beata Elizabeth Hesselblad)

En 1911 nace una nueva rama de la Orden de mano de la Beata Elisabeth Hesselblad (1870-1957). Mientras se encontraba en los Estados Unidos trabajando como enfermera, fue iluminada por el Espíritu para convertirse a la fe católica. Ella era luterana y después de luchas internas y oposición de la familia, en 1902 fue admitida en la Santa Iglesia Católica.

En 1904, bastante enferma y sin esperanzas de curación, acude a Roma y postrada ante los pies de San Pío X le presenta sus deseos de hacerse con la casa de Piazza Farnese donde había vivido y muerto Santa Brígida. En aquella época era un convento de Carmelitas polacas. En 1906 profesa los votos en esta Santa Casa, y tras visitar los monasterios de Brígidas existentes, comienza en 1911 la nueva fundación. Su deseo - que sentía como un mandato del Señor– era dar nueva vida al carisma brigidino, volviendo a los orígenes pero adaptado a los tiempos nuevos. Ya no sería una orden contemplativa, sino proyectada al apostolado.

Las religiosas Brigidinas viven intensamente los valores de la vida consagrada, con la escucha, la contemplación, la Adoración Eucarística, la interiorización de la Palabra de Dios, la solemne celebración de la Liturgia de las Horas y la actividad apostólica. Las Brigidinas regentan también varias casas de hospitalidad cuya finalidad primaria es el servicio ecuménico como un ejercicio de exquisita caridad, calor humano y espiritual, para todos aquellos que, quizás ricos en bienes materiales, viven en una profunda pobreza interior y están a la búsqueda de nuevos horizontes.

La unidad es la finalidad específica de la Orden y determina las intenciones de la oración, en particular la comunitaria, y de las obras de penitencia. Con el ofrecimiento total de su vida a Dios, las religiosas Brigidinas esperan contribuir a realizar u obtener:
- Reparación por la separación de los pueblos del único Rebaño de Cristo.
- El fin de la dolorosa división entre cristianos, impedimento para la credibilidad del Evangelio.
- La conversión a la verdadera fe de los pueblos que todavía no son cristianos o están descristianizados.
- El incremento y consolidación del sacerdocio ministerial y de la vida consagrada al servicio de la unidad.

Madre Tekla, Abadesa General
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Actualmente las Brigidinas rondan las 700 religiosas, gobernadas por la Reverenda Madre Abadesa Tekla Famiglietti, repartidas en conventos de Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Polonia, Alemania, Holanda, Inglaterra, Suiza, Italia, Palestina, Israel, India, Filipinas, Indonesia, Estados Unidos, México y Cuba.

Los monjes Brigidinos habían desaparecido a raíz de las vicisitudes históricas en 1863. Pero en 1976, el Hermano Benedict Kirby restaura la rama masculina en la diócesis de Portland (Oregón, EEUU). Se trata de un instituto contemplativo que siguiendo el modelo primitivo del monacato, no ordena de manera ordinaria a sus miembros. La vida comunitaria está centrada entorno a la Divina Liturgia: Santa Misa (los viernes en Latín) y el Oficio Divino solemne. Como hijos de Santa Brígida, la devoción a la Santísima Virgen, la fidelidad al Papa y la oración por las almas del purgatorio y la unidad de los cristianos, son esenciales en sus vidas. Los monjes se sustentan a través de la producción de dulces y productos monásticos. Actualmente son 15 monjes, con una sola casa.