Siete excelencias de la sotana / hábito religioso


Tu es sacerdos in aeternum

Por el R.P. Jaime Tovar Patrón

En un mundo secularizado no hay mejor testimonio cristiano de parte de los consagrados a Dios que su vestimenta sagrada.

Hoy en día, son pocas las ocasiones en que podemos observar a un sacerdote o religioso/a vistiendo su sotana o hábito. El uso de la sotana y el hábito, una tradición que se remonta a tiempos antiquísimos, ha sido olvidado y a veces hasta despreciado. La sotana fue instituida por la Iglesia a fines del siglo V con el propósito de dar a sus sacerdotes un modo de vestir serio, simple y austero. Recogiendo esta tradición, el Código de Derecho Canónico ha impuesto el hábito eclesiástico a todos los sacerdotes.

Contra la enseñanza perenne de la Iglesia está la opinión de los católicos “liberales y progresistas” que tratan de hacer creer que el hábito no hace al monje, que el sacerdocio se lleva dentro, que el vestir es lo de menos y que lo mismo se es sacerdote con sotana que de paisano. Sin embargo, la experiencia demuestra todo lo contrario, porque cuando hace más de mil quinientos años la Iglesia decidió legislar sobre este asunto fue porque era y sigue siendo importante.

"Los clérigos han de vestir un traje eclesiástico digno, según las normas dadas por la Conferencia Episcopal y las costumbres legítimas del lugar". (CDC 284)

- El recuerdo constante del sacerdote: Ciertamente que, una vez recibido el sacramento del Orden, no se olvida fácilmente. Pero nunca viene mal un recordatorio: algo visible, un símbolo constante, un despertador sin ruido, una señal o bandera. El que va de paisano es uno de tantos, el que va con sotana, no. Es un sacerdote y él es el primer persuadido. No puede permanecer neutral, el traje lo delata. O se hace un mártir o un traidor, si llega el caso. Lo que no puede es quedar en el anonimato, como un cualquiera. Cuando se desprecia el uniforme, se desprecia la categoría o clase que éste representa.

- Presencia de lo sobrenatural en el mundo: No cabe duda que los símbolos nos rodean por todas partes: señales, banderas, insignias, uniformes... Uno de los que más influjo produce es el uniforme. Un policía, un guardián, no hace falta que detenga, ponga multas, etc. Su simple presencia influye en los demás: conforta, da seguridad, irrita o pone nervioso, según sean las intenciones y conducta de los ciudadanos. Una sotana siempre suscita algo en los que nos rodean. Despierta el sentido de lo sobrenatural. No hace falta predicar, ni siquiera abrir los labios. Al que está bien con Dios le da ánimo, al que tiene enredada la conciencia le avisa, al que vive apartado de Dios le produce remordimiento. Muchísima gente no pisa la iglesia. Para estas personas, ¿qué mejor forma de llevarles el mensaje de Cristo que dejándoles ver a un sacerdote consagrado? Los fieles han levantando lamentaciones sobre la desacralización y sus devastadores efectos. Los modernistas se quitan los hábitos, rechazan las tradiciones de siempre y después se quejan de la falta de vocaciones. No hay que dudarlo: quitarse la sotana y el hábito religioso conduce a la desacralización.

Frailes Trinitarios polacos
_________________________
"En una sociedad secularizada y tendencialmente materialista, donde tienden a desaparecer incluso los signos externos de las realidades sagradas y sobrenaturales, se siente particularmente la necesidad de que el presbítero -hombre de Dios, dispensador de Sus Misterios- sea reconocible a los ojos de la comunidad, también por el vestido que lleva, como signo inequívoco de su dedicación y de la identidad del que desempeña un ministerio público. El presbítero debe ser reconocible sobre todo, por su comportamiento, pero también por un modo de vestir, que ponga de manifiesto de modo inmediatamente perceptible por todo fiel -más aún, por todo hombre- su identidad y su pertenencia a Dios y a la Iglesia.

Por esta razón, el clérigo debe llevar «un traje eclesiástico decoroso, según las normas establecidas por la Conferencia Episcopal y según las legítimas costumbres locales». El traje, cuando es distinto del talar, debe ser diverso de la manera de vestir de los laicos y conforme a la dignidad y sacralidad de su ministerio. La forma y el color deben ser establecidos por la Conferencia Episcopal, siempre en armonía con las disposiciones de derecho universal. Por su incoherencia con el espíritu de tal disciplina, las praxis contrarias no se pueden considerar legítimas costumbres y deben ser removidas por la autoridad competente.
*
Exceptuando las situaciones del todo excepcionales, el no usar el traje eclesiástico por parte del clérigo puede manifestar un escaso sentido de la propia identidad de pastor, enteramente dedicado al servicio de la Iglesia." (Sgda. Congr. para el Clero, 1994: Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros, nº 66)

________________________

- Es de gran utilidad para los fieles: El sacerdote lo es, no sólo cuando está en el templo administrando los sacramentos, sino las veinticuatro horas del día. El sacerdocio no es una profesión, con un horario marcado; es una vida, una entrega total y sin reservas a Dios. El pueblo de Dios tiene derecho a que lo asista el sacerdote. Esto se le facilita si pueden reconocer al sacerdote de entre las demás personas; si éste lleva un signo externo. El que desea trabajar como sacerdote de Cristo debe poder ser identificado como tal para el beneficio de los fieles.

Esclavos de María y de los Pobres

- Sirve para preservar de muchos peligros: ¡A cuántas cosas se atreverán los clérigos y religiosos si no fuera por el hábito! Esta advertencia, que era sólo teórica cuando la escribía el ejemplar religioso P. Eduardo F. Regatillo, S.I, es hoy una terrible realidad. Primero, fueron cosas de poco bulto: entrar en bares, sitios de recreo, pero poco a poco se ha ido cada vez a más. Los modernistas quieren hacernos creer que la sotana es un obstáculo para que el mensaje de Cristo entre en el mundo. Pero, al suprimirla, han desaparecido las credenciales y el mismo mensaje. De tal modo, que ya muchos piensan que al primero que hay que salvar es al mismo sacerdote que se despojó de la sotana supuestamente para salvar a otros. Hay que reconocer que la sotana fortalece la vocación y disminuye las ocasiones de pecar para el que la viste y los que lo rodean.

- Ayuda desinteresada a los demás: El pueblo cristiano abre de par en par las puertas al padre que es común del pobre y del poderoso. Las puertas de las oficinas y de los despachos, por altos que sean, se abren ante las sotanas y los hábitos religiosos. ¿Quién le niega a una monjita el pan que pide para sus pobres o sus ancianitos? Todo esto viene tradicionalmente unido a los hábitos. Este prestigio de la sotana se ha ido acumulando a base de tiempo, de sacrificios, de abnegación. Y ahora, ¿se desprenden de ella como si se tratara de un estorbo?

- Impone la moderación en el vestir: La Iglesia preservó siempre a sus sacerdotes del vicio de aparentar más de lo que se es y de la ostentación, dándoles un hábito sencillo en que no caben los lujos. La sotana es de una pieza (desde el cuello hasta los pies), de un color (negro) y de una forma (cruz). Los armiños y ornamentos ricos se dejan para el templo, pues esas distinciones no adornan a la persona sino al ministro de Dios para que dé realce a las ceremonias sagradas. Pero, vistiendo de paisano, le acosa al sacerdote la vanidad como a cualquiera: las marcas, calidades de telas, de tejidos, colores, etc. Al ponerse al nivel del mundo, éste lo zarandeará, a merced de sus gustos y caprichos. Habrá de ir con la moda y su voz ya no se dejará oír como la del que clamaba en el desierto cubierto por el palio del profeta tejido con pelos de camello. O se mostrará indigno, vistiendo con lo primero que encuentre, “para parecerse al pobre”, y desprestigiando a su ministerio y a la Iglesia entera. Pobreza no es miseria.


Hna. Dominica de Santa Cecilia

- Ejemplo de obediencia al espíritu y legislación de la Iglesia: Como uno que comparte el Santo Sacerdocio de Cristo, el sacerdote debe ser ejemplo de la humildad, la obediencia y la abnegación del Salvador. La sotana le ayuda a practicar la pobreza, la humildad en el vestuario, la obediencia a la disciplina de la Iglesia y el desprecio a las cosas del mundo. Vistiendo la sotana, difícilmente se olvidará el sacerdote de su papel importante y su misión sagrada o confundirá su traje y su vida con la del mundo.


Jóvenes Premostratenses

Estas siete excelencias de la sotana podrán ser aumentadas con otras que le vengan a la mente a usted. Pero, sean las que sean, la sotana y el hábito religioso por siempre serán el símbolo inconfundible del sacerdocio y la vida consagrada porque así la Iglesia y los Santos Fundadores lo dispusieron, dando maravillosos frutos apostólicos y de santidad a través de los siglos.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por este blog tan bonito que nos acerca a la realidad de la Iglesia. Me gusta constatar que hay jóvenes que siguen consagrándose al Señor y vistiendo el hábito de su instituto con valentía.

Anónimo dijo...

Es cierto me gusta mucho su blog. Podían centrarse un poco en las Religiosas de María Inmaculada, antiguamente conocidas como del Servicio Doméstico. Fundadas por Santa Vicenta María, todas llevan su hábito y según he visto en internet y en alguna de sus casas tienen bastantes jóvenes.
Otro caso que si pudieran investigar se lo agradecería es el de la Provincia Marianista de Meribah en Estados Unidos. Estos religiosos de la Compañía de María fundada por el Beato G. J. Chaminade mantienen una especie de hábito y los sacerdotes visten clerygman. Totalmente diferente a los marianistas de otros países y provincias. Además parecen tener vocaciones y los demás no.

Anónimo dijo...

yo no ablo espanhol, pero que ablarei em portugues:
Gostei bastante do vosso site, e fico bastante feliz que estas a tratar um assunto super importante para a vida religiosa hoje em dia. Eu ja fui religioso de uma ordem que por tradiçao usa o habito logo ao entrar no noviciado, mas o meu grande espanto é que os confrades chegavam a fazer pouco dos frades que muito uasavam o habito. Devo lhes confessar que nao entrei na vida religiosa somente pelo habito ,mas sim por causa de Jesus Crito. Mas acho que a minha consagraçao deve mudar o meu interior e o meu exterior e tambem nao entendo um religioso que nao se deferencia dos dos demais, o proprio povo nos quer ver diferente deles. estou a escrever de africa e tambem cá o habito conta bastante para as vocaçoes

Anónimo dijo...

Creo que el habito es una cuestión personal, a algunos acomoda mientras a otros incomoda. Puede ser usado como referencia y vestimenta de acercamiento a las personas, pero tambien provoca resquemores y alejamientod de las personas, siendo que algunos sacerdotes prefieren vestir de manera simple para acercarse a los demas.

El habito no hace al monje y eso está claro, pero es cosa de gusto. Lo que importa de verdad es que el que viste el habito lo haga con puereza y santidad, que sea digno de usarlo, no como muchos sacerdotes que lo han manchado con pecado y abuso a menores e indefensos.

Miguel Angel dijo...

personalmente considero y Dios pone en el corazon a los hombres en algun momento lo que es de su agrado, sin embargo el no deja de mostrar su misericordia dandonos mensajes de diferentes maneras. una vez soñe que yo le debia decir a un religioso de mi colegio que debia usar constantemente su habito o sotana. cuando desperté, senti en discernimiento que la sotana es la representacion de una vestidura espiritual que ya se tomó desde el momento de los votos, y a la vez es una protección para el que la sabe llevar, desde luego que está demás decir que se debe llevar con humildad, pureza, obediencia, responsabilidad y compromiso de guiar al pueblo de Dios, con la convicción que al que se debe mostrar es a Cristo en el caso de los revestidos, y que ante los ojos de la carne es una vestidura sencilla, pero viendola con los ojos del espiritu es un escudo y un estandarte que brilla celestialmente mientras se esté en la gracia de Dios y será como un suave aroma que atrae a las almas sedientas del amor del Padre Creador.

Anónimo dijo...

Creo que el hábito es una forma que tienen los religiosos de dar testimonio de vida, además de ser todo un elemento identificativo. También puede ser muestra de uno de los votos que hacen los religiosos: el de la pobreza.
Me encanta su blog y no dudo de que se seguirán recopilando nuevos carismas que nos da la Iglesia.
Me gustaría que incluyesen también en su repertorio a las Hermanas Misioneras de la Providencia fundadas por Joaquín Alonso y a las que hecho en falta en su blog
Un saludo

Anónimo dijo...

Se complica usted demasiado: la sotana discrimina, separa, señala. Como el burka. Nada más que eso. Es una tradición que se mantiene como tantas otras aunque no tenga ningún sentido. Aunque no pasaría nada si se prescindiera de ella.
Cabe preguntarse con qué detergente le lavan al Papa la sotana tan blanca. O quién la lava: mujeres, sin duda. O quién plancha las impecables sotanas de los cardenales. Ellos no, seguro. Estarán ocupados en otras cosas.

Anónimo dijo...

La sotana es un signo SAGRADO!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Creo que hay más curas y frailes sin sotana y sin hábito que con sotana, y tanto con sotana como sin sotana, los hay buenos y malos. La bondad y fidelidad no está en la vestimenta, sino en el corazón. Venid benditos ... Ahí no dice; venid los que tenéis sotana, hábito...

Anónimo dijo...

A los sacerdotes se les conoce, por la forma de hablar, moverse, comportarse. No hace falta que lleven ningún distintivo para saber que son. Y es que, como muchos laicos, los que llevan a Dios dentro lo irradian por todos los poros.
Estoy de acuerdo con el escrito anterior, que la bondad brota del corazón.

Anónimo dijo...

Buenas noches soy un joven que quiere pertenecer a la vida consagrada en la congregacion de los esclavos de maria y de los pobres y pienso que el habito es verdaderamente algo muy importante. Nadie deberia avergonzarse de llevarlo. Pienso que el que viste el habito de su congregacion verdaderamente tiene vocacion porque no se averguenza de decir en publico que pertenece a Dios.
Queridos hermanos modernistas en Cristo, quisiera deciros que Dios en la Tierra no iba con pantalones baqueros y camisa de cuadros. Vestia tunica y sandalia y el que se consagra a Dios tiene el mandato de seguirle a El y ser otro Cristo en el mundo

Providencia dijo...

Cada corazón y cada alma necesitan de la misericordia divina. Cada consagrado vive su llamado en libertad, y esa libertad lo lleva a vivir con fidelidad su cercanía a Cristo, sin olvidar que es inferior a a su Dios. Oremos por nuestros sacerdotes, más no por sus vestiduras. Amén

Anónimo dijo...

Que de chorradas se dicen aquí .
La Iglesia manda usar el habito , sotana y cleryman , quién no lo usa es desobediente a una ley universal . La obediencia es un signo de amor y fidelidad a la Iglesia , por mucho que digan un cura que vaya en vaqueros , celebre con estola etc ... sera buena persona pero no un buen cura y esto es así de principio a fin , más bien , desobediente y sobervio creyendo que sabe más que la Iglesia .
No me vengan con tonterías piadosillas , la Ley de la Iglesia es igual para TODOS los religiosos y sacerdotes . Déjense amigos comentaristas de decir tonterias y formense en la doctrina y leyes de la Iglesia , por lo menos asi dejan de opinar y a lo mejor en vez de juzgar una norma , se preocupan en su salvación eterna !

Anónimo dijo...

Lastima que no mencionan a Santa Brigida de lo del final de los tiempos principia cuando los Sacerdotes dejen el habito, eso del que el habito no hace al monje es pura tontería mas bien el sin habito no se da ha respetar ya que parece un cualquiera.