20. Hermanitas de los Ancianos Desamparados



"Hijas mías, recordad que los reyes de nuestras comunidades deben siempre ser los ancianos. Si vosotras tenéis vocación no es privilegio vuestro sino de los ancianos. Si no hubiera ancianos vosotras no estaríais en la casa de Dios ni seríais sus Esposas... Luego todos vuestros afectos y desvelos deben estar cifrados en los ancianitos, a los que debéis amar como si fueran el mismo Jesucristo.” (Santa Teresa Jornet)

La Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados es un Instituto Religioso de Derecho Pontificio, fundado por el Siervo de Dios D. Saturnino López Novoa con la colaboración de Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars en Barbastro (Huesca) el 27 de Enero de 1873.


"Cuiden con interés y esmero a los ancianos. Ténganse mucha caridad y observen fielmente las Constituciones: en esto está nuestra santificación" (Últimas palabras de la Santa antes de reunirse con el Padre)

La finalidad de la obra es en palabras del Fundador, "ser continuadoras de la misión de Cristo, que pasó por el mundo haciendo el bien"; concretado en acoger, cuidar y prodigar todo género de asistencia, inspirada en la caridad evangélica, a los ancianos necesitados. Éste es el carisma: el cuidado y asistencia espiritual y material de los ancianos desvalidos de uno y otro sexo, preferentemente los pobres, que sean puestos al cuidado de la Congregación.


Santa Teresa recibe las Constituciones de D. Saturnino

La Hermanita ha sido llamada a hacer de su vida una gozosa donación de amor, en el servicio a los ancianos necesitados, al estilo de Cristo que "nos amó hasta el extremo" (Juan 13,1). Amor que se alimenta en la oración y en la Eucaristía. En sus hogares reina la máxima de Santa Teresa Jornet, "cuidar los cuerpos para salvar las almas". Sus residencias tienen carácter de hogar, por lo que se trata fundamentalmente de fomentar en los ancianos el "espíritu de familia", a fin de que se sientan como en su propia casa, ofreciendo un servicio desinteresado, con amor y cariño.


Actualmente, la congregación cuenta con 210 casas, donde son acogidos unos 26.000 ancianos, (15.300 en España y 10.000 en los restantes países), en 17 naciones (España, Portugal, Alemania, Italia, México, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Brasil, Mozambique), y 3 continentes (Europa, América y África). Existen 5 noviciados con su correspondiente postulantado, 2 en España (todo un hito ante la escasez que otros Institutos padecen), 1 en Perú, 1 en México y otro en Colombia. 5 Juniorados en el mismo orden. Hay también 16 aspirantados: 2 en España, 13 en América y 1 en Mozambique (África).


Novicias Hermanitas

Las Religiosas de la Congregación son 2438 de las que 2.105 son Hermanitas de votos perpetuos y 333 son de votos temporales. Hay además 112 novicias, 52 postulantes y 140 aspirantes. Esta congregación, debido a su perseverancia en las santas tradiciones que heredaron de las Hermanas que las precedieron, ha sabido salir al paso de la sequía vocacional. Las Hermanitas son las mismas de siempre: el mismo espíritu, la misma abnegación, el mismo hábito, la misma disciplina de vida religiosa, los mismos principios aunque sabiamente adaptados. Lo que las del pasado buscaban en la Congregación, las jóvenes llamadas hoy lo encuentran: entrega a Jesucristo y su Iglesia, cristalizada en el servicio al anciano.

* Hermanitas de los Ancianos Desamparados (web)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

saludos hermanos!!

Durante este periodo de noviciado que estoy viviendo en perú, como camilo, hacemos apostolado en el hogar de Chaclacayo, como a una hora de Lima. Debo decir que estas hermanitas son ejemplo de caridad y he quedado edificado con su abnegacion y donacion a sus ancianitos. ellas cudan mucho la liturgia y la vida espiritual, es cierto. quiera Dios seguir bendiciendolas con abundantes vocaciones.

cristián, novicio camilo

Anónimo dijo...

tengo entendido que quieren reformar el habito quitandose la toca....alguien sabe algo de esto??

Anónimo dijo...

Agradezco a Dios el haberme hecho ver en cada rostro de las ancianas a Jesús mismo, cuanta belleza hay en los ojos, en las sonrisas de las hermanas ancianas, cuanta gracia de Dios fluye en el encuentro con el hermano , aun en las necesidades mas fuertes ninguna es comparable al amor, amor en Dios.
Dios cuide ese amor en él amor que no debe apagarse por ningún mal que quiera arruinar el amor divino en la obra, Dios las proteja de todo mal, y les de fuerzas para esta misión, y muchas vocaciones.
Paz y bien
+.
nota: y noes necesario reformar el hábito, ya que son contemplativas en acción.