Nuevo Instituto Religioso: Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús



Carta de la Madre Olga María del Redentor, Priora del monasterio del Corazón de Jesús y San José de Valladolid, al Prepósito General y la Familia Carmelitana:

Querido P. Saverio, Padres y Madres, Hermanos y Hermanas de la Orden del Carmelo:

Lo primero que deseamos expresar es el amor fraterno y que el motivo de escribir esta carta no es otro que el deseo de la comunión y la concordia.

Es de sobra conocido por todos que desde hace algún tiempo en este Carmelo de Valladolid-Campo Grande vamos viviendo nuestra vocación de Carmelitas e Hijas de Santa Teresa de un manera un tanto diferente a lo que es habitual entre las Carmelitas Descalzas. Esto, como es normal, ha generado extrañeza, recelos, opiniones varias… Queremos ahora aclarar la verdad y compartir el momento que estamos viviendo.

Nada de cuanto hacemos o vivimos está en ningún momento fuera de la obediencia a la Iglesia y tampoco es fruto de caprichos y ocurrencias, sino de lo que hemos comprendido que Dios nos pide, de lo que hemos percibido como una llamada dentro de la llamada. Por eso hace dos años y medio estuvimos en Roma exponiéndolo y presentando un nuevo proyecto para vivir nuestra consagración como hijas de Santa Teresa. Allí nos dieron luz verde y nos animaron a comenzar a vivir y a dejar que el Espíritu Santo obrara… En estos dos años y medio se ha ido perfilando más y más un nuevo carisma y un nuevo modo de ser Carmelitas e Hijas de Santa Teresa.

No se trata de una reforma dentro de la Reforma, ni de unas terceras Constituciones para las Carmelitas Descalzas, sino de una llamada diferente, de un carisma nuevo, que brota del amado y viejo tronco del Carmelo Teresiano, pero que es un brote nuevo, una plantita nueva… Por eso, recién iniciado el Centenario Teresiano, hemos viajado nuevamente a Roma. Hemos acudido, como corresponde a verdaderas hijas de Santa Teresa, a la Madre Iglesia y estamos a la espera de una respuesta.

Hemos acudido a la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica solicitando la supresión del actual monasterio “Sui Iuris” y la erección canónica de un nuevo Instituto Religioso de vida contemplativa que se denominaría “Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús”.

Este Instituto estaría regido por una Priora General dependiente directamente de la Santa Sede. Tendría una vinculación espiritual, profunda y auténtica, a la Orden del Carmelo Descalzo. Tan pronto como recibamos la aprobación y el reconocimiento de la Iglesia, solicitaremos la afiliación a la Orden, como ya hay muchas instituciones y congregaciones religiosas y son consideradas miembros de la Familia del Carmelo; porque el paso dado en absoluto significa desprecio o desamor a la Orden, sino la necesidad de responder a lo que entendemos que Dios nos pide. El amor a la Orden, a su espiritualidad, a los Santos Padres, a Santa Teresita, a la Beata Isabel de la Trinidad… son inmensos. Por eso escribimos esta carta: para afirmarlo y dejar constancia de ello y porque no queremos que, si en nuestra familia nace algo nuevo, los de casa seáis los últimos en enteraros o acabéis enterándoos por gente extraña y ajena a la familia.

No queremos herir y molestar a nadie; bajo ningún concepto queremos que el nacimiento de nuestra pequeña congregación sea una herida más. Esperamos que entendáis que en ningún momento renegamos ni nos alejamos del Carmelo. Somos, nos sentimos, y queremos seguir siendo Carmelitas e hijas de Santa Teresa, pero de esta manera nueva que el Espíritu está suscitando en nosotras.

No nos sentimos más ni mejores que nadie; nos sentimos pobres, pequeñas y sobrecogidas ante la Obra de Dios, a la vez que agradecidas por haber sido escogidas para esta nueva llamada. Os pedimos que recéis por nosotras y nos ayudéis a dar gracias a Dios y que pidáis el don de la generosidad y la fidelidad a lo que Dios nos vaya pidiendo.

Aprovechamos esta carta para manifestar, tanto al Prepósito General como a todos los miembros de la Orden, nuestros sentimientos de amor y comunión.

Unidos en Cristo Jesús y en el amor al Carmelo.

Fdo. Olga María del Redentor 

Monasterio del Corazón de Jesús y San José
Valladolid, 9 de noviembre de 2014


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Por mi parte no voy a añadir mucho más a esta grata noticia. Doy gracias al Señor porque estas Hermanas, cuando eran Carmelitas Descalzas, vivieron con fidelidad y entrega su vocación religiosa (observando las Constituciones de 1990, y por lo tanto sin tener jurisdicción sobre ellas el Prepósito General OCD); y ahora, tras el pertinente discernimiento comunitario, que sólo a ellas y a la Iglesia compete, han descubierto una llamada dentro de la llamada. Y hacen bien, porque sabiendo que su vocación la vivían de manera diferente a lo que la Iglesia pide a las Carmelitas Descalzas, se han puesto a la escucha de la voz del Espíritu que las conduce a una nueva forma de vida que brota del tronco del Carmelo Teresiano. Y me vienen a la mente algunos monasterios de Carmelitas Descalzas que han hecho de su capa un sayo y en los que cuesta reconocer la forma de vida regalada por el Señor en Santa Teresa de Jesús. Y ya sabéis de lo que hablo. Las Carmelitas Descalzas sabemos quiénes son y dónde están. Ahora surge esta nueva realidad de vida religiosa a la que el Corazón de Jesús siga bendiciendo como hasta ahora. Nuestra Madre del Carmen las cubra con su manto y las proteja ante los detractores y malpensantes, que como siempre en estos casos ya han empezado a molestar y a berrear como niños chicos. Bravo por la valentía de estas mujeres, a las que ningún fraile relajado, ni todos juntos, les llega a la altura de las sandalias o alpargatas. Lo siento, yo no soy tan humilde y caritativo como ellas… Y sí, alguna similitud hay con Iesu Communio, pero las reclamaciones o quejas al Altísimo que de Él es la “santa culpa”…


Vocación cisterciense: Monasterio de Santa María y San Vicente el Real de Segovia



La Abadía de Santa María y San Vicente el Real de Segovia está situada en la vertiente norte del valle del río Eresma. En la cornisa de la iglesia abacial hay una inscripción que brevemente explica los orígenes del monasterio. Dice: “Fue templo del dios Júpiter, siendo quemado por fuego del cielo en el año 140”. Se sobreentiende que cayó un rayo y lo quemó. Sobre las ruinas de este templo pagano se levantó la parroquia de San Vicente Mártir.


Por el año 919 aparece ya fundado un centro cenobítico femenino bajo la Regla de San Benito Abad. En el claustro, en la bajada de la escalera al coro bajo, puede verse la tumba de la Abadesa fundadora del monasterio Dª Juana de Cuéllar, con su cogulla negra. En el año 1156 bajo el reinado de Alfonso VII llamado “el Emperador” (que donó y enriqueció al monasterio con muchos bienes) el monasterio es incorporado a la Orden Cisterciense.


Las monjas Cistercienses de San Vicente el Real observan con fidelidad la Regla de San Benito centrada en la oración litúrgica, la Lectio Divina y el trabajo manual: servicio abnegado, humildad, pobreza voluntaria, obediencia, paz y alegría en el Espíritu Santo, silencio, ayuno, vigilias, etc., para seguir a Jesucristo por el camino del amor y la oblación de sí mismas. Las monjas viven del trabajo en la huerta y de la venta de flores y miel de sus panales.


El monasterio pertenece a la Orden Cisterciense de la Común Observancia y es parte de la Congregación de San Bernardo de Castilla. Comunidad ejemplar en su observancia, incluso conservan el hábito tradicional, necesitan urgentemente vocaciones. Las interesadas póngase en contacto con las Hermanas que las recibirán con los brazos abiertos.


- Monasterio de Santa María y San Vicente el Real
C/ San Vicente el Real, 44
40003 Segovia
Tel. 921 432 026


395. Ermitaños de la Divina Providencia



Los Ermitaños de la Divina Providencia constituyen la rama contemplativa masculina de la Obra de la Divina Providencia. Fueron fundados por San Luis Orione en 1899 en Italia. A ellos confió Don Orione la misión de la oración constante, la penitencia y el trabajo manual en la vida simple, austera y fraterna del eremitorio.


Al principio se ocuparon también de la instrucción de los trabajadores de los campos en las colonias agrícolas. La intención de Don Orione era también que los Ermitaños reconstruyeran y mantuvieran la vida de oración en antiguos monasterios abandonados, como los monasterios de San Alberto de Butrio (Pavía), Monte Spineto (Alessandria) o Nuestra Señora de Gracia en Sant´Oreste (Roma). Llegaron a tener casas en Tierra Santa y Uruguay.


Su vida está consagrada a la oración, la fraternidad y el trabajo. Sin embargo, reciben en sus casas a quienes buscan dirección espiritual y acompañamiento, estando abierta la posibilidad de pasar unos días de retiro en compañía de los Ermitaños. Aceptan hombres ciegos a la vida ermitaña.


En la actualidad, los Ermitaños están presentes en dos eremitorios: San Alberto de Butrio (Italia) y el eremitorio Fray Ave María (Brasil) inaugurado en 2003. 


Fray Ave María (1900-1964) fue un ermitaño ciego que bajo la paternidad espiritual de Don Orione vivió entregado a la contemplación, la penitencia y el trabajo, ayudando a muchos fieles que se acercaban al eremitorio de Butrio en busca de su consejo. Su proceso de beatificación está incoado.




394. Monjas Dominicas, Orden de Predicadores



"Tened caridad, guardad la humildad, vivid la pobreza voluntaria"
(Testamento de Santo Domingo de Guzmán)

Las monjas de la Orden de Predicadores, conocidas como Dominicas, fueron fundadas el 27 de diciembre de 1206, en Prulla (Francia), por Santo Domingo de Guzmán, para que sostuvieran con sus vidas orantes su predicación y la de sus hermanos Dominicos fundados en 1215.


“Estas servidoras de Dios siguen ofreciendo una adoración agradable a su Creador, en la santidad de su vida y en la pureza de su candor. Una vida que es conducente a la salvación para ellas, un ejemplo para los otros, una alegría para los ángeles y un goce para Dios.” (Beato Jordán de Sajonia)

Las monjas Dominicas, con su vida de oración, de silencio y de penitencia, dan testimonio de que Dios existe, que Dios vive, que vale la pena seguirlo, que Dios plenifica y hace felices a los seres humanos. Escogen con plena libertad una forma de vida en la que se dedican al seguimiento exclusivo de Jesucristo y a las cosas celestiales.

"Por más que urja la necesidad de un apostolado activo, las monjas ocupan un lugar preclaro en el Cuerpo Místico de Cristo, ya que ofrecen a Dios el sacrificio de alabanza, ilustran al pueblo de Dios con abundantísimos frutos de santidad, y lo dilatan con una misteriosa fecundidad apostólica... son manantial de gracias en el silencio, en asidua oración y alegre penitencia..." (Perfectae Caritatis, 7)


"Buscar a Jesucristo en el silencio, pensar en Él e invocarlo, de tal manera que la Palabra que sale de la boca de Dios no vuelva a El vacía, sino fructifique en aquéllos a quienes ha sido enviada." (Constituciones, 1 § II)

La monja Dominica es una mujer que ama a Dios y le habla a Dios de la humanidad, alguien que eleva el clamor de tantos millones de personas hasta el trono de la gracia. Imitando a Jesús, que se retiraba al desierto para orar, las Dominicas son un signo de la Jerusalén Celeste que los Dominicos están llamados a construir con su predicación. Mediante la perseverancia en la actitud de escucha, estudio y práctica de la Palabra, anuncian el Evangelio de Dios con el ejemplo de sus vidas. Edifican en el claustro la Iglesia de Dios, que por la oblación de sí mismas han de extender por el mundo con este programa de vida:

"Uniformes en la forma de vida puramente contemplativa, guardando en la clausura y en el silencio la separación del mundo, trabajando diligentemente, fervientes en el estudio de la Verdad, escrutando con corazón ardiente las Escrituras, perseverantes en la oración, ejercitando con alegría la penitencia, buscando la comunión en el régimen, con pureza de conciencia y con el gozo de la concordia fraterna, buscan con libertad de espíritu al que ahora las hace vivir unánimes en una misma casa y en el día novísimo las congregará como pueblo de adquisición en la Ciudad Santa". (Constituciones, 1 § V)


La vida contemplativa dominica se centra en torno a Jesús, llevando las monjas a cabo su vocación a través de:

1) La oración pública y privada: Por medio de la Liturgia de las Horas, oración pública de la Iglesia, las Dominicas se entregan a la alabanza divina. Así el cántico de alabanza que continuamente tributan con sus vidas es continuación del mismo que el Hijo de Dios al encarnarse trajo a la tierra. Por eso, al celebrar el Oficio Divino, recuerdan y hacen suyas aquellas palabras de San Agustín: "Reconozcamos nuestra propia voz en Jesucristo y su propia voz en nosotras".
2) Lectura de la Palabra de Dios.
3) Estudio: El estudio no sólo nutre la contemplación sino que favorece el cumplimiento de los Consejos Evangélicos con una fidelidad más lúcida. La luz y fuente del estudio de la monja dominica es Dios.


4) Trabajo manual: Favorece el equilibrio de la mente y evolución de la propia personalidad. Se hacen solidarias de la suerte de tantos hombres, especialmente de los pobres.
5) Vida comunitaria: "Viviendo unánimes en el Señor, no teniendo más que un alma y corazón en Dios, dentro del monasterio".

Las Dominicas profesan una tierna devoción filial a la Madre de Dios: "Las monjas amen intensamente y honren a la Bienaventurada Virgen María, Madre de Misericordia, Reina de los Apóstoles y de las Vírgenes, y también modelo sublime de meditación de las palabras de Cristo y de docilidad a la propia misión".


Cada monasterio de la Orden es autónomo e independiente, permaneciendo cada uno bajo el régimen y cuidado de su Madre Priora. Ahora bien, para ayudarse mutuamente y colaborar en diversos aspectos, normalmente se encuentran federados. Los monasterios de Dominicas en España están agrupados en tres federaciones: Federación de Santo Domingo, Federación de la Inmaculada y Federación de Nuestra Señora del Rosario.



Algunos monasterios en España:


Monasterio de Santa María del Pilar, Zaragoza

- MM. Dominicas
Monasterio de Santa María del Pilar
Cofradía del Señor atado a la Columna, 2 – Bajo
50012 Zaragoza
España
Tel. 976 75 20 71

Fundación de las Hermanas del Instituto Mater Dei en España



A principios de octubre de 2014 llegaban a España cuatro Hermanas del Instituto Mater Dei (ver aquí), que vienen a unirse a las otras dos Hermanas llegadas en junio. El Instituto Mater Dei funda su primera casa en la localidad madrileña de Ciempozuelos, en la Diócesis de Getafe. Su nueva casa será el antiguo monasterio de San Juan Evangelista, fundado en el s. XVII por el Duque de Lerma, que hasta 2012 fue residencia de las Clarisas.


- Hermanas del Instituto Mater Dei
Monasterio de San Juan Evangelista
C/ Jerónimo del Moral, 19
28350 Ciempozuelos
Madrid
España

393. Fraternidad Franciscana Mariana Amigos de Jesús Buen Pastor



La Fraternidad Franciscana Mariana Amigos de Jesús Buen Pastor es una Asociación Privada de Fieles erigida en la Diócesis de Messina (Italia). Surgida de un núcleo de jóvenes católicos, la Fraternidad nace para prolongar el ministerio de Cristo Buen Pastor que va a la búsqueda de la oveja perdida y de aquella que está herida (Lc 15,1-7).


Los pilares fundamentales de la Fraternidad son la oración, la penitencia, el trabajo manual, la acogida y la evangelización. Elemento carismático de la Fraternidad es la difusión de la devoción y culto a la Divina Misericordia (según la revelación a Santa Faustina Kowalska) viviendo y practicando las obras de misericordia corporales y espirituales. Cada miembro de la Fraternidad, a parte de los actos de piedad comunes (Santa Misa, Liturgia de las Horas, oración mental común, Santo Rosario, Coronilla de la Divina Misericordia…), tiene una hora de Adoración Eucarística diaria.


La Fraternidad quiere vivir el testamento espiritual del Seráfico Padre San Francisco: imitación de Cristo, pobreza, penitencia, misericordia… vivido en sus conventos en un ambiente de profunda oración, fraternidad, alegría y respeto por la Creación. A María Santísima, Mediadora Universal de la Misericordia de Dios, los Hermanos y Hermanas la acogen en su vida y en la intimidad del alma, como hizo el Discípulo Amado, sintiéndose destinatarios de la herencia dada por Jesús a la humanidad en la Cruz. En este sentido se inspiran en el amor filial con el que San Maximiliano María Kolbe amaba a la Inmaculada.


La Fraternidad tiene por misión apostólica la cura de las almas heridas y la consolación de los corazones. Acogida, escucha, acompañamiento, con entrañas de misericordia, son actitudes propias de todos y cada uno de los Hermanos y Hermanas de esta Fraternidad. También colaboran con la pastoral diocesana, y prefieren los apostolados de presencia entre los menores de la sociedad, tales como enfermos, presos, necesitados…


* Fraternidad Amigos de Jesús Buen Pastor (web1web2)

Sobre el eremitorio de San Bartolomé de Rocaforte, primera fundación franciscana en España



La Orden Franciscana inauguró el pasado 17 de enero de 2014 el Jubileo que conmemora los ocho siglos transcurridos desde la peregrinación de San Francisco de Asís a Santiago de Compostela. La celebración jubilar se extenderá hasta el 30 de junio de 2015, incluyendo una posible visita del Papa Francisco a Compostela con motivo de la efeméride.

Con deseos de derramar su sangre y convertir a los musulmanes, San Francisco de Asís vino a España, entre 1213 y 1215 (probablemente en 1214), para, desde aquí, marchar a Marruecos. En su viaje lo acompañaban Fray Bernardo de Quintavalle, su primer compañero, y otros frailes. Encontrándose en Rocaforte o Sangüesa La Vieja (Navarra), donde pararon a pernoctar, se toparon con un pobre hombre enfermo. San Francisco le ordenó a Fray Bernardo que se quedara allí, en la ermita de San Bartolomé, cuidándolo hasta su regreso del sepulcro del Apóstol.

Relata el capítulo III de las Florecillas: “Al principio de la fundación de la Orden, cuando los frailes eran pocos y aún no tenían conventos, San Francisco fue de peregrinación a Santiago de Galicia. Llevó consigo a algunos frailes de los cuales era uno Fray Bernardo. Por el camino encontró a un pobre enfermo, y encargó a Fray Bernardo que se quedase allí cuidándolo. Volviendo San Francisco de Santiago, encontró a Fray Bernardo y al enfermo con que lo había dejado que ya estaba perfectamente sano, encomendándoles la fundación de este convento”.

En aquel momento la Orden no tenía casas estables, salvo Santa María de la Porciúncula en Asís, siendo así que esta ermita humilde y destartalada, por las que San Francisco tenía debilidad, pasó a convertirse en el primer convento estable de la Orden en el mundo tras la Casa Madre de la Porciúncula y el primero en España. Y fue el primero en España porque si bien San Francisco encontrándose de su regreso de Compostela hombres que deseaban abrazar la forma de vida minorítica fundó diversas casas, todas fueron a la vuelta de la peregrinación, siendo Rocaforte la única fundación realizada en la ida. Entiéndase que no se trata de fundaciones canónicas en el sentido estricto de la palabra, sino fundaciones caracterizadas por la espontaneidad y sencillez de los primeros tiempos de la Orden Seráfica.


“San Francisco se detuvo en Rocaforte a la ida, y allí dejó a Fray Bernardo de Quintavalle, cuidando a un enfermo, sin intención de fundar convento; pero al regreso la morada interina de Fray Bernardo en Rocaforte quedó sin más convertida en fundación fija; por lo que bien puede calificarse el eremitorio u oratorio de Rocaforte de monumento histórico-religioso de primer orden en el camino de Santiago, ya que se trata de una de las primeras fundaciones franciscanas, no sólo en España, sino en todo el mundo, como llevada a cabo en una época en que los frailes, abandonando el tugurio de Rivotorto, consideraban la Porciúncula, cedida por los Benedictinos de Subiaco, como única morada fija quizá de la fraternidad incipiente”. (Fray Ignacio Omaechevarría OFM, San Francisco de Asís en La Rioja).

La ermita de San Bartolomé que halló San Francisco fue mandada construir en 1098 por el Rey Pedro I tras la victoria contra los musulmanes en Calasanz. Desde su fundación en 1214 como eremitorio franciscano, fue habitada por los Hermanos Menores hasta 1266, año en que se trasladan a la recién fundada Sangüesa La Nueva, donde se construirá un notable convento gótico. El eremitorio de Rocaforte, que era más que nada la ermita de piedra junto a unos chamizos, quedará deshabitado (pero conservada la ermita y su cuidado por los Franciscanos de Sangüesa) hasta su reconstrucción en 1635 con la vuelta de una fraternidad estable. En 1722 se construye un convento de planta tradicional y continúa la vida franciscana particularmente centrada en la contemplación y el trabajo, hasta la desamortización de Mendizábal. Desde entonces, en 1822, pasó a ser hospedería civil y luego establo de ganado.

A partir de la restauración de la Orden Franciscana en España en 1880, el eremitorio de San Bartolomé fue devuelto a la Orden que desde el convento de Olite atendía la celebración del santo cada 24 de agosto.


Cuenta la tradición que San Francisco de Asís se detuvo a dormir en la ermita de San Bartolomé de Rocaforte, y clavando su vara de peregrino en el suelo brotó un frondoso moral, que el santo interpretó como un mensaje divino para que fundara en ese mismo lugar el primer convento franciscano de España. El esqueleto de este árbol, ya seco, permanece dentro de la ermita.


«Al principio de la Orden, cuando los Hermanos eran poco numerosos y no residían todavía en lugares fijos, San Francisco fue a visitar Santiago, llevando consigo algunos compañeros, uno de los cuales era el Hermano Bernardo. Yendo así de camino, encontraron en cierto lugar a un enfermo. Compadecido de él, San Francisco le dijo al Hermano Bernardo: "Quiero, hijo, que te quedes aquí al cuidado de este enfermo". Al instante, Fray Bernardo, de rodillas y con la cabeza inclinada, recibió con reverencia la obediencia del Santo Padre. San Francisco, por su parte, tras dejar allí al Hermano Bernardo con el citado enfermo, fue a Santiago con los restantes compañeros. Y, estando allí en adoración, Dios le reveló que residiría en lugares de todo el mundo, pues su Orden iba a alcanzar un gran desarrollo. Por eso, siguiendo el mandato de Dios, a partir de aquel momento se puso a establecerla en todas direcciones». (Actus Beati Francisci et sociorum eius)

Pues bien, los Franciscanos OFM de la Provincia de Aránzazu (antigua Provincia de Cantabria) cedieron el 30 de junio de 2014 la titularidad del eremitorio de San Bartolomé al Concejo de Rocaforte, que felizmente busca restaurarlo. Dicen que lo han cedido con la finalidad de conseguir su restauración. Según la presidenta del Concejo, Doña María Eugenia Pérez, lo fundamental es restaurar urgentemente los tejados, para lo cual es importante lograr ayudas. Luego podremos ir pensando en qué hacemos con el resto, porque la idea es recuperar el conjunto, ya que tiene un valor histórico y cultural que no se puede echar a perder”. El edificio está en una situación lamentable, con riesgo de desprendimientos en la techumbre, expolio del poco patrimonio artístico que quedaba (como un reloj solar que había en el frontal del edificio) y con unas pinturas del siglo XII en la sacristía a punto de desaparecer.

A parte de todo este valor artístico, histórico, y de otra índole no religiosa, me pregunto por el valor sentimental y estrictamente religioso-franciscano de estas cuasi ruinas. Dicen los Franciscanos de la Provincia de Aránzazu que ceden el eremitorio buscando su restauración por parte del Concejo de Rocaforte, esto es, por la administración pública. Por una parte me alegro mucho del interés del Concejo y de las buenas gentes de Sangüesa que buscan restaurar el eremitorio; ojala lo consigan. Por otra parte me quedo atónito con el proceder de la Provincia de Aránzazu, y de la Orden en España, y de su Curia General, que han permitido que la Orden haya perdido la titularidad de este santo lugar.


Antiguo Santuario y convento de Aránzazu


Actual Santuario y convento de Aránzazu

¿Desde cuándo para solicitar una ayuda de restauración de un edificio histórico y religioso la titularidad del mismo debe pasar a manos de la administración pública y civil? ¿No ha solicitado la Provincia de Aránzazu en otras ocasiones ninguna ayuda a la administración pública para algún gasto requerido para la conservación del resto de sus conventos e iglesias? Viendo las ruinas de este pequeño eremitorio de San Bartolomé de Rocaforte… viendo el megalómano complejo de la Basílica de Aránzazu, su convento, y edificios anexos… ¿de verdad que resultaba totalmente imposible asumir la restauración del eremitorio de San Bartolomé? Es que cuesta creerlo… Comprendo que la Provincia de Aránzazu, con una media de edad de sus frailes altísima, una sequía vocacional arrastrada desde hace décadas, con el panorama cercano de cerrar varios de sus conventos próximamente por falta de personal… no vea plausible restaurar el eremitorio y establecer en él una comunidad estable. ¿Quién querría ir a vivir allí, con un género de vida tal, tan franciscano primitivo? Pues nadie o casi nadie… que la vida franciscana contemplativa no se lleva… Pero, ¿no era posible otra salida? ¿No era posible restaurarlo con la ayuda de todas las Provincias Franciscanas de España, de los numerosos monasterios de Clarisas de España, de los amigos y devotos de San Francisco y de sus hijos santos, de la Iglesia en España y de la administración pública?

Pues parece que no… y encima conocemos esta noticia en pleno Jubileo del VIII centenario de la peregrinación de San Francisco a Compostela, y por ende de la fundación de este proto-eremitorio de San Bartolomé. Es que me parece tristísima esta desoladora realidad… yo estoy dolido e indignado, como muchos de los que estaréis leyendo esto. San Francisco fundó a su vuelta de Compostela otros muchos eremitorios (sí, porque este género de vida era el que deseaba el Santo y el que el Señor le inspiró) ya desaparecidos, como la Magdalena de Vitoria o San Miguel de Burgos, o convertidos en otras cosas… estupendo. Pero existiendo la más mínima posibilidad de conservar este lugar santo de Rocaforte, primera casa de la Orden en España y en el mundo después de la Porciúncula… ¿cómo es posible esta noticia que contamos? ¿De verdad que era inasumible la reconstrucción de este eremitorio? ¿De verdad que ningún fraile estaría dispuesto a vivir allí el género de vida primitivo franciscano? ¿Era necesario que la Orden se deshiciera de este santo lugar? Pues parece que sí… porque de aquí a unos años, las ruinas de este eremitorio ya no existirían, ya que se habrían venido abajo… lo que en tantos años no se hizo no se iba a hacer en el futuro… porque no hubo interés y no lo hay. Que el Concejo de Rocaforte tenga éxito en su empresa y todos los fieles y amigos de San Francisco podamos ver restaurado este primer eremitorio donde el Santo clavó su vara, convirtiéndose en recoleta parcela en la que tantos y tan buenos hijos del Poverello se santificaron durante siglos por amor al Pobre y Crucificado.

392. Hermanas de María Stella Matutina



Las Hermanas de María Stella Matutina son una Asociación Pública de Fieles erigida el 25 de julio de 2014 en la Diócesis de San Sebastián (España). Su forma de vida es contemplativa, centrada en la oración, el trabajo manual y el estudio, pero sin clausura papal, pudiendo las Hermanas participar con otras realidades eclesiales en diversos encuentros de evangelización



Aleccionadas por el ejemplo de Santo Domingo de Guzmán, las Hermanas dan una importancia fundamental a la correcta y seria formación intelectual en el campo filosófico y teológico. Para su sustento, las Hermanas trabajan en diversas labores artesanas y en el cultivo de la huerta. Actualmente unas 225 Hermanas componen la Asociación con presencia en España (Bergara, Illescas, La Rambla), Argentina, EEUU y México. La sede central se encuentra en el monasterio de la Santísima Trinidad de Bergara en Gipuzkoa (España).


Hermanas de María Stella Matutina
Monasterio de la Santísima Trinidad
C/ Goenkale, 6
20570 Bergara
Gipuzkoa
ESPAÑA

391. Esclavas Misioneras de Cristo Rey



Madre María Dolores (centro)

Las Esclavas Misioneras de Cristo Rey son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por la Madre María Dolores Di Majo en 1930  en Palermo (Italia). El carisma del Instituto consiste en ofrecer sus vidas por el restablecimiento de la unidad de los cristianos, atrayéndolos con el testimonio evangélico y la verdad de la doctrina a la Iglesia Católica. Así ofrecen sus oraciones, penitencias y trabajos apostólicos por esta intención. Las Hermanas quieren reunir a los pies de Cristo, Rey del Universo, a todos los hombres y mujeres que salen a su encuentro, ideal que encuentra su inspiración en la máxima sálmica: “Todas las naciones le servirán”.


El segundo pilar del Instituto es la impronta misionera, por lo que las Hermanas deben estar dispuestas a predicar en todo momento el Evangelio y a ser enviadas a cualquier lugar de misión donde la Iglesia las requiera. Sin haber tenido todavía una expansión que las permita trabajar en contextos misioneros tradicionales, las Hermanas colaboran en parroquias, asistencia a familias necesitadas, atención a personas mayores sin recursos, a niños en estado de necesidad, etc. En México atienden zonas pastorales sin apenas presencia de sacerdotes.  Están presentes en Italia y México.


- Ancelle Missionarie di Cristo Re
Via Petrazzi, 5
90145 Palermo (PA)
Italia

390. Hermanas del Buen Consejo



Madre Maria Bernadete (centro)

Las Hermanas del Instituto de Nuestra Señora del Buen Consejo son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por la Madre Maria Bernadete de Figueiredo en 1963 en la Archidiócesis de Río de Janeiro (Brasil).

La Eucaristía es el centro de su espiritualidad. Así como en la Eucaristía Jesús se inmola constantemente al Padre por la humanidad, las Hermanas se inmolan al Padre con Jesús por la santificación de los sacerdotes y las almas consagradas. Este carisma fui inspirado a la Madre Maria Bernadete por el texto evangélico de San Juan 17,19: “Por ellos yo me consagro”.


Reconociendo su pequeñez y fragilidad, las Hermanas confían su vida y obras al Corazón Maternal de Nuestra Señora del Buen Consejo, y, como María, quieren estar siempre al lado del Cordero, ofreciendo el sacrificio de su existencia por la santificación de los sacerdotes, viviendo así con la Madre de Dios el sacerdocio del amor.

Las Hermanas prestan servicio a la Iglesia en parroquias, comunidades de periferia, colegios e instituciones educativas y formativas de caridad, orfanatos, hospitales, seminarios diocesanos, casas de retiro, etc.


- Instituto Nossa Senhora do Bom Conselho
Rua Pe. Arlindo Vieira s/n
Maricá, RJ
Brasil
Tel. (21) 26 37-2867

389. Franciscanos Misioneros del Corazón de Jesús y de María Inmaculada



Los Franciscanos Misioneros del Corazón de Jesús y de María Inmaculada son una Asociación Pública de Fieles fundada por la Madre María Elisabetta Patrizi en 2009 en la Prelatura de la Santa Casa de Loreto (Italia). El fin de la fraternidad consiste en tender constantemente a la máxima gloria de Dios mediante la perfecta santificación propia a través de la Inmaculada. Los Hermanos tienen como referentes espirituales y maestros de vida a San Francisco de Asís, San Maximiliano María Kolbe y Santa Teresa del Niño Jesús. Junto a los tres clásicos Consejos Evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, profesan un cuarto voto de total consagración a la Inmaculada como cosa y propiedad de Dios, para ser signo e instrumento de la Caridad divina.


Están actualmente presentes en Italia con tres conventos.

- Fratelli Francescani Missionari del Cuore di Gesù e di Maria Immacolata
Via Cappuccini, 46
62018 Potenza Picena (MC)
Italia
Tel. (+39) 339-4909236
Email: p.jasonffm@gmail.com

* Franciscanos Misioneros del Corazón de Jesús y de María Inmaculada (web)

El testimonio de la Venerable Sor Clara de la Concepción Sánchez García (1902-1973), monja Clarisa



Juana de la Concepción Sánchez García nace el 14 de febrero de 1902  en Torre de Cameros (La Rioja). A la edad de dos años, la familia se traslada a Rebollar (Soria). Desde pequeña mostró señales de querer consagrar su vida a Dios, al que se entregaba ya en la niñez en tiernos momentos de oración. Con 20 años ingresa en el monasterio de Clarisas de Soria y cambia su nombre por el de Sor Clara de la Concepción. Es destinada a diversos oficios, realizados siempre con alegría y humildad, como sacristana, destacando por su delicadeza y amor por las cosas del Señor, ropera, ecónoma, tornera y vicaria.


Sor Clara con el antiguo hábito

Durante 17 años ejerció el servicio de Abadesa, mostrándose como una madre solícita y ejerciendo el gobierno con alegría, humildad y sabiduría. Con la ayuda del Señor consiguió una profunda renovación de la vida espiritual de su comunidad en clave evangélica y franciscana. Enamorada del carisma de la que se llamó “plantita de Nuestro Padre San Francisco” logró que la comunidad volviera a la observancia prístina de la Regla de Santa Clara, renunciando a dispensas y glosas que la habían asfixiado desde siglos pasados (como rentas y patrimonio), y esto antes del Concilio Vaticano II. Sus frutos pronto comenzaron a ser visibles con la bendición de vocaciones, que hasta hoy hacen de las Hermanas de este monasterio una comunidad dinámica y floreciente. Su amor por Jesús Eucaristía, como fiel reflejo de Santa Clara, se vio recompensado con la instauración en la iglesia conventual de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento ante el que las Hermanas por turnos tributan amor, adoración y reparación.


Tras 53 años de vida consagrada, murió repentinamente de un infarto de miocardio el 22 de enero de 1973. Tras la noticia de su muerte, centenares de fieles sorianos y foráneos, acudieron a despedirse de ella, y a dar gracias al Señor por su testimonio, dejando patente que sí es posible evangelizar desde el claustro. Enterrada en tierra en el cementerio conventual, en 1982 se procede a la exhumación de su cadáver hallándose incorrupto. Es entonces trasladado a una capilla de la iglesia del monasterio, donde es visitado por los fieles.


En abril de 2014 el Papa Francisco promulga el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Sor Clara de la Concepción, declarándola venerable, y permitiendo el desarrollo del proceso hacia el siguiente paso, la beatificación.

Las Clarisas de Soria afirman que Madre Clara sigue siendo hoy para ellas un pilar de la comunidad, que se esfuerza por vivir sus ideales, que no son otros que los vividos por San Francisco y Santa Clara, y transmitirlos a las nuevas generaciones de Clarisas. La bendición del Señor ha permitido que el monasterio de Soria (que cuenta con 54 monjas) haya podido revitalizar o fundar monasterios en Medinaceli (Soria), Valdemoro (Madrid), Zimbabwe y Mozambique.