402. Hermanas de Bethania, Consoladoras de la Virgen Dolorosa


Madre Dolores de María Zea Fernández (1883-1983)
Madre María de la Cruz Pinto Tobías (1883-1972)

Las Hermanas de Bethania, Consoladoras de la Virgen Dolorosa, son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por las Madres Dolores de María Zea Fernández y María de la Cruz Pinto Tobías el 20 de enero de 1928 en la ciudad de Tecla (El Salvador).


Las Hermanas de Bethania viven en fraternidad sólo para Dios, en la intimidad con Cristo en la oración y por el apostolado activo sirviendo a la Iglesia en su misión de fe al mundo, a través de la evangelización, la catequesis, la educación y las obras de misericordia.

Su carisma está inspirado en la casa de Bethania, donde Jesús acudía a descansar, teniendo en Marta y María el modelo de seguimiento de Cristo. Consagradas enteramente a Él, como las hermanas de Lázaro hacen del Señor  el centro y la razón de sus vidas, conviviendo en su Nombre como hermanas, dejándose cautivar por su Palabra, entregadas a la oración contemplativa como María y al servicio de la Iglesia como Marta en su misión de fe al mundo.


Su espiritualidad es cristocéntrica y mariana. Cristo es el centro de sus vidas, realidad particularmente expresada en la adoración de su amorosa Presencia Eucarística y en la participación consciente, piadosa y activa en el Santo Sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre. Esta espiritualidad cristocéntrica las lleva a una vida trinitaria, a fin de vivir la caridad del Padre, la gracia de Nuestro Señor Jesucristo y la comunión del Espíritu Santo.


Toda la vida de María fue un continuo acto de fe, esperanza y amor; dueña y señora de sí misma, confiaba totalmente en la Palabra de Dios encarnada en su Hijo. La Virgen Dolorosa es Madre y Maestra del Instituto. Como Madre nos engendró en el Calvario: “Mujer, he ahí a tu hijo”; y como Maestra enseña con su vida ofrecida y su fe a ser toda para Dios y a aceptar su Voluntad incluso en las situaciones más dolorosas. Las Hermanas de Bethania quieren ser consuelo para el Corazón doloroso de la Virgen María, acompañándola desde la maternidad espiritual en todas las situaciones injustas y de sufrimiento de nuestro mundo y que Jesucristo redimió con su sacrificio en la Cruz.


Las Hermanas regentan colegios, colaboran en la pastoral parroquial y catequesis, hogares para niños huérfanos y en necesidad, residencias de ancianos, residencias de estudiantes, clínicas, comedores y dispensarios, casas de retiro y misiones ad gentes.  El Instituto está presente en Guatemala, El Salvador, Colombia, Bolivia, Venezuela, México y EEUU.


Email (México): buenamadre@hotmail.com

401. Hermanas de Nazaret



Las Hermanas de Nazaret son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por Mons. José Óscar Barahona, obispo de San Vicente (El Salvador), el 27 de diciembre de 1983. Como Hermanas de Nazaret viven el espíritu del humilde hogar de la Sagrada Familia, constituyendo éste su programa de vida: oración, pobreza, trabajo, humildad, sencillez, sacrificio, amor y alegría. Jesús, la Virgen María y San José son los Patronos de la comunidad, junto a Santa Teresa del Niño Jesús, cuya doctrina del camino de infancia espiritual tienen por propósito seguir. Las Hermanas se dedican al trabajo pastoral en medio de la gente sencilla, para dar a conocer el mensaje de salvación de Jesús y ayudar a los fieles a vivirlo. Están presentes en hospitales, asilos, orfanatos, escuelas, parroquias y donde Dios las lleve a anunciar la Buena Nueva.


400. Siervas de Cristo Resucitado



Las Siervas de Cristo Resucitado son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por las Hermanas Jesusmerling Poche y Jesussandra Rosa, con Mons. Josu Iriondo, obispo auxiliar emérito de Nueva York, el 9 de junio de 1998 en Nueva York (EEUU).

Su carisma consiste en “servir como testigos del Resucitado en el gozo del Espíritu Santo en la Iglesia y en el mundo”. Su servicio, con alegría y dedicación, quiere ser signo visible de que Cristo, por Quien lo han dejado todo, está vivo y quiere darse a conocer a través de sus vidas a los más necesitados: “Las Siervas de Cristo Re­sucitado comunican con prontitud el anuncio pascual a los demás con el gozo, la fe y la vida del que venció la muerte”.


Su lema es “amar para descubrir y juntos alabar”. Su objetivo principal al pronunciar estas palabras es tratar de amar a todos por igual, sin distinción de personas, descubriendo los dones y carismas de las personas que están a su alrededor y juntos alabar al que merece toda la gloria, toda la honra y todo el honor, Jesucristo. Predican el amor de Dios a través de la oración, la adoración a Jesús Sacramentado, la penitencia, el anuncio del kerigma; impartiendo charlas, talleres, retiros a personas de diferentes edades, asistiendo en el Santuario de la Santísima Trinidad- Centro Católico Carismático- en dife­rentes áreas, colaborando en la pastoral parroquial, etc.

Las Siervas de Cristo Resucitado están presentes en los Estados Unidos (Bronx, NY), Ecuador (Manabí, Montecristi) y República Dominicana (Santo Domingo y Santiago).



Ha sido fundada también la rama masculina de los Siervos de Cristo Resucitado.

399. Compañía de Esclavas del Corazón Inmaculado de María


Un lector me pide que publique una entrada sobre una comunidad religiosa que conoció en una peregrinación al Santuario de Covandoga (Asturias). No he encontrado prácticamente nada, así que esto es lo único que puedo compartir. Si alguien sabe más que deje algún comentario. Gracias.


La Compañía de Esclavas del Corazón Inmaculado de María fue fundada por la Madre María del Pilar Martínez el 4 de diciembre de 1954 en Oviedo (Asturias). La Compañía tiene por carisma la reparación y desagravio a los Corazones de Jesús y María. Hasta hace poco las Esclavas han atendido la casa de ejercicios del Santuario de Covadonga, pero debido a la avanzada edad de las Hermanas y la falta de vocaciones, han dejado el Santuario para trabajar en el servicio a la Basílica de San Juan el Real de Oviedo. Actualmente sólo quedan 5 Hermanas de este Instituto. Generalmente los Institutos Religiosos no admiten a mujeres mayores de 35 años. Animo a mujeres maduras que por circunstancias no han podido ingresar en la juventud a la vida religiosa se pongan en contacto con estas Hermanas; y así, si el Señor quiere, pueda reflotar esta Compañía.

- Esclavas del Corazón Inmaculado de María
C/ Fray Ceferino, 24, 4º B
33001 Oviedo
Principado de Asturias

398. Hijas de Santa María de la Ternura



Las Hijas de Santa María de la Ternura son una comunidad de vida contemplativa fundada por ocho Hermanas el 25 de diciembre de 2001 en la Diócesis de Caguas (Puerto Rico). Al amparo de la Madre de la Ternura, las Hermanas viven a la escucha de la Palabra, en acogida permanente, libre y gozosa del Amor de Dios. Su vida gira en torno a la Palabra Divina, alimento de sus almas, y lámpara que conduce sus vidas peregrinas hasta llegar a las moradas del Cielo. Cuantos las contemplen, deberán ver a través de sus rostros el amor que Dios tiene a toda criatura. A imitación de la Virgen María, deben ser en medio del pueblo signo y señal de la ternura de Dios manifestada en Jesucristo. Por encima de todo, las Hijas de Santa María de la Ternura se han consagrado para hacer vida el Mandato del Amor, y todas, unidas en un mismo ideal, hacer presente el signo gozoso de comunión fraterna en medio del pueblo de Dios; para que en ellas el mundo reconozca al verdadero discípulo de Cristo por el amor con que se aman.


- Hijas de Santa María de la Ternura
Monasterio María Madre de la Iglesia
Apartado 5097 Caguas
PUERTO RICO 00726
Tel: (787) 653-58133

Actualización - Obra Misionera de Jesús y María



397. Misioneras de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo



“La vida de la Misionera de la Pasión de Jesús debe ser una vida de oración continua; un continuo ofertorio; una ininterrumpida elevación; un himno incesante de amor, de reparación, de gloria a Dios; un sacrificio continuo unido al Sacrificio de Jesús por la gloria del Padre y la salvación de las almas”. 
(Madre María Margarita)


Las Misioneras de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por la Sierva de Dios Madre María Margarita de Jesús Crucificado (María Virginia Lazzari, 1885-1961), en 1936 en la Basílica de la Sábana Santa de Turín (Italia).


Oración, sacrificio, testimonio

Su carisma consiste en vivir íntimamente unidas a Jesús Crucificado y Resucitado, ofreciendo la propia vida como acto de adoración, alabanza, expiación, impetración, gloria y exaltación de la Santísima Trinidad por la salvación eterna de las almas. Su consagración religiosa se fundamenta en una sólida vida contemplativa que hunde sus raíces en la meditación de la Pasión de Cristo, en la participación en el Santo Sacrificio y la adoración del Santísimo Sacramento.


Allí donde las Hermanas estén presentes realizan un apostolado enfocado a la atención de las personas que sufren como niños abandonados, familias pobres, ancianos desamparados… Colaboran también en la pastoral parroquial, la pastoral con jóvenes, catequesis, etc. Las Misioneras están presentes en Italia, Rumanía y Ecuador.


- Suore Missionarie della Passione di N.S.G.C.
Piazza Santa Caterina, 9
12089 Villanova Mondovi (CN)
Italia
Tel. (+39) 0174 69 90 43



Biografía de la Beata María de Jesús Deluil-Martiny



¡Paz y Amor! Les escribimos desde el Instituto Religioso de las "Hijas del Corazón de Jesús" que vosotros habéis incluido en vuestro blog muy amablemente. Gracias. Ahora os ofrecemos una buena noticia,  y es  que, a Dios gracias, hemos publicado la primera biografía en español de nuestra Madre Fundadora, la  Beata María de Jesús. Les agradeceríamos que nos ayudasen a difundirla en ESPAÑA, especialmente en este Año de la Vida Consagrada. Para ello, previo anuncio de esta biografía en vuestro blog, podéis informar que cualquiera que esté interesado en recibirla, la podrá obtener gratuitamente contactando con el correo fcjvenezialido@gmail.com , dejando su dirección, así como el número de ejemplares que desea recibir para uso personal o para poder difundirla en parroquias, especialmente en los lugares donde exista la Adoración al Santísimo Sacramento o la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Les agradecemos de todo corazón y les presentamos en nuestras oraciones. Alabado sea Jesucristo, María Santísima y San José.

Las Hijas del Corazón de Jesús


"... «He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu Voluntad» (Hb 10, 9). Estas palabras muestran muy bien a lo que Madre María Deluil-Martiny fue llamada a realizar durante toda su vida. Muy pronto comenzó a sentir compasión por las «heridas causadas al Amor de Jesús», así como por el rechazo de Dios tan frecuente en la sociedad. Al mismo tiempo, descubrió la grandeza de la entrega que Jesús hace al Padre para salvar a los hombres, la riqueza del amor que irradia de su Corazón, y la fecundidad de la Sangre y del Agua que brotan de su Costado abierto. Se convenció de que era necesario compartir el sufrimiento redentor del Crucificado, con espíritu de reparación por los pecados del mundo. Madre María de Jesús se entregó a sí misma al Señor, a través de las pruebas y de una purificación constante. De veras podía decir: «Siento por Jesús una gran pasión… Su vida en mí, mi vida en él».

Enseguida Madre María comunicó a cuantos la rodeaban su deseo de vivir esta oblación al Salvador mediante una ardiente participación en el Sacrificio de la Misa. Cuando fundó las Hijas del Corazón de Jesús, puso en el centro de la vida religiosa la Adoración Eucarística. Comprendiendo profundamente el Sacrificio de Cristo, deseaba unirse continuamente al ofrecimiento de la Sangre de Cristo a la Santísima Trinidad. Poseyendo una justa comprensión de la Eucaristía, insertó entre las orientaciones de su Instituto «una continua acción de gracias» al Corazón de Jesús por todos sus beneficios y su Misericordia, así como «súplicas continuas para obtener la Venida del Reino de Jesucristo en el mundo». Y entre sus intenciones de oración daba un lugar relevante a los sacerdotes, concretamente a su santificación y fidelidad". (San Juan Pablo II, homilía de la beatificación de Madre María de Jesús Deluil-Martiny)

Con la misma Regla, las mismas Constituciones... NO todos los monasterios son iguales


Laura me contaba en un correo electrónico que se siente llamada por el Señor a la forma de vida inspirada a San Francisco y Santa Clara de Asís. Quiere ser toda para Dios en la vida contemplativa y escondida del claustro. Ha leído las biografías y escritos de los Seráficos Padres, y se siente identificada con ese espíritu. Es un alma profundamente eucarística, una chica alegre y trabajadora. Le cuesta dejar el mundo y las relaciones buenas que en él se entablan, pero está decidida. Busca el monasterio de Clarisas más cercano a su localidad, escribe, recibe respuesta, llama por teléfono y las Hermanas la invitan a pasar unos días en el monasterio. A la par que un cierto temor, Laura está muy ilusionada. Cuando llega al monasterio las Hermanas la reciben con los brazos abiertos. Tras pasar unos días en el monasterio me relata que su experiencia no ha sido buena y que en su interior siente fuerte contradicción entre lo que ha vivido, y se le ofrece vivir, y lo que el Señor le pide vivir. En el monasterio en el que estuvo percibió usos y costumbres con las que ella no se identificaba. No había rejas en el locutorio, la comunidad asistía a Misa sentada en los primeros bancos de la iglesia separados por unos maceteros del resto de la bancada, no se guardaba bien el silencio fuera de los tiempos de recreación y trabajo, la casa era demasiado "confortable", el hábito era "raro" y algunas Hermanas iban sin velo en el interior del monasterio, salían del monasterio a realizar recados ridículos, etc. Las Hermanas en su opinión eran buenas mujeres, atentas, simpáticas... pero ella no buscaba sólo eso en una comunidad. Yo sabía de qué pie cojeaba ese monasterio, demasiado inclinado a un feminismo mal entendido y con una opción de vida que podemos decir se aparta de lo tradicional. Mucho icono bizantino por todos lados, sesiones de yoga y zen, instrumentos alternativos en los oficios religiosos, concepción "fronteriza" de la clausura, curas viejos pero "modernos" que las van a dar retiros, etc. Pero lo que más le dolió a Laura fue comprobar cómo en la consagración eucarística ninguna Hermana se arrodillaba (entre 40 y 90 años) y todas comulgaban directamente en el altar cogiendo la Hostia con sus manos de la patena. Al preguntar a la Madre Abadesa, que la dijo que la llamara por su nombre de pila, ésta le contestó que ellas habían tomado esa resolución como mujeres cristianas autónomas e independientes, bla, bla... Creo que fue bueno que tuviera esa experiencia, que la enriquece personal y espiritualmente. Le ofrecí un listado de monasterios de Clarisas a mi entender "normales y de buen espíritu", en la línea de lo que ella manifestaba el Señor le pedía. Ya lleva tres meses de postulantado, y antes de comenzar la Cuaresma (periodo en el que cesan las comunicaciones con el exterior) me escribió para contarme su dicha y pedirme oraciones por su fidelidad y perseverancia.

Cada monasterio, en este caso de Clarisas, es ciertamente libre para tomar las opciones que sus miembros crean oportunas. Sólo quiero decir que habrá mujeres que se sientan identificadas con el espíritu del primer monasterio al que acudió Laura, y otras que no. Buscad y visitad monasterios las llamadas por el Señor a la vida del claustro. Vedlos y experimentad la vida en ellos por vosotras mismas. Allí donde el Señor os llame lo sabréis. No desfallezcáis tras una primera, segunda o tercera mala experiencia. Buscad y encontraréis.

Os pongo una serie de fotografías de Clarisas de diversos monasterios españoles. Misma Regla, mismas Constituciones, pero la vida real y concreta en unos y otros se me antoja que poco tiene que ver. Omito los nombres para que nadie se ofenda, aunque las imágenes son públicas y están todas colgadas en Internet.















396. Misioneros de la Divina Redención



“Amar y hacer amar a Jesús, a la Iglesia, al Papa, a las almas; 
con María, por María y en María”.
Don Arturo y Santa María Consoladora del Carpinelo


Los Misioneros de la Divina Redención son un Instituto Religioso Clerical de Derecho Pontificio fundado por el Siervo de Dios Arturo D´Onofrio (1914-2006) en 1954 (Italia). Su carisma consiste en el “anuncio del misterio de la Redención a la juventud pobre, huérfana y abandonada, cuidando la educación integral que comprende la promoción humana, cristiana, religiosa, moral, civil, intelectual y profesional, según los principios de una sana pedagogía para una provechosa inserción en la sociedad” (Const. 4). Su espiritualidad está fundamentada en la contemplación y vivencia del Misterio Pascual del que emana el carisma redentor. Devoción eucarística, filiación mariana, y fidelidad al Papa y al Magisterio de la Iglesia son características del espíritu del Instituto.


La labor apostólica que realizan incluye la atención de hogares para niños huérfanos y jóvenes con problemas, escuelas, talleres de formación profesional, atención a los ancianos abandonados, pastoral parroquial, etc. Los Misioneros de la Divina Redención están presentes en Italia, México, Guatemala, Perú, El Salvador, Costa Rica y Colombia.



Nuevo Instituto Religioso: Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús



Carta de la Madre Olga María del Redentor, Priora del monasterio del Corazón de Jesús y San José de Valladolid, al Prepósito General y la Familia Carmelitana:

Querido P. Saverio, Padres y Madres, Hermanos y Hermanas de la Orden del Carmelo:

Lo primero que deseamos expresar es el amor fraterno y que el motivo de escribir esta carta no es otro que el deseo de la comunión y la concordia.

Es de sobra conocido por todos que desde hace algún tiempo en este Carmelo de Valladolid-Campo Grande vamos viviendo nuestra vocación de Carmelitas e Hijas de Santa Teresa de un manera un tanto diferente a lo que es habitual entre las Carmelitas Descalzas. Esto, como es normal, ha generado extrañeza, recelos, opiniones varias… Queremos ahora aclarar la verdad y compartir el momento que estamos viviendo.

Nada de cuanto hacemos o vivimos está en ningún momento fuera de la obediencia a la Iglesia y tampoco es fruto de caprichos y ocurrencias, sino de lo que hemos comprendido que Dios nos pide, de lo que hemos percibido como una llamada dentro de la llamada. Por eso hace dos años y medio estuvimos en Roma exponiéndolo y presentando un nuevo proyecto para vivir nuestra consagración como hijas de Santa Teresa. Allí nos dieron luz verde y nos animaron a comenzar a vivir y a dejar que el Espíritu Santo obrara… En estos dos años y medio se ha ido perfilando más y más un nuevo carisma y un nuevo modo de ser Carmelitas e Hijas de Santa Teresa.

No se trata de una reforma dentro de la Reforma, ni de unas terceras Constituciones para las Carmelitas Descalzas, sino de una llamada diferente, de un carisma nuevo, que brota del amado y viejo tronco del Carmelo Teresiano, pero que es un brote nuevo, una plantita nueva… Por eso, recién iniciado el Centenario Teresiano, hemos viajado nuevamente a Roma. Hemos acudido, como corresponde a verdaderas hijas de Santa Teresa, a la Madre Iglesia y estamos a la espera de una respuesta.

Hemos acudido a la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica solicitando la supresión del actual monasterio “Sui Iuris” y la erección canónica de un nuevo Instituto Religioso de vida contemplativa que se denominaría “Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús”.

Este Instituto estaría regido por una Priora General dependiente directamente de la Santa Sede. Tendría una vinculación espiritual, profunda y auténtica, a la Orden del Carmelo Descalzo. Tan pronto como recibamos la aprobación y el reconocimiento de la Iglesia, solicitaremos la afiliación a la Orden, como ya hay muchas instituciones y congregaciones religiosas y son consideradas miembros de la Familia del Carmelo; porque el paso dado en absoluto significa desprecio o desamor a la Orden, sino la necesidad de responder a lo que entendemos que Dios nos pide. El amor a la Orden, a su espiritualidad, a los Santos Padres, a Santa Teresita, a la Beata Isabel de la Trinidad… son inmensos. Por eso escribimos esta carta: para afirmarlo y dejar constancia de ello y porque no queremos que, si en nuestra familia nace algo nuevo, los de casa seáis los últimos en enteraros o acabéis enterándoos por gente extraña y ajena a la familia.

No queremos herir y molestar a nadie; bajo ningún concepto queremos que el nacimiento de nuestra pequeña congregación sea una herida más. Esperamos que entendáis que en ningún momento renegamos ni nos alejamos del Carmelo. Somos, nos sentimos, y queremos seguir siendo Carmelitas e hijas de Santa Teresa, pero de esta manera nueva que el Espíritu está suscitando en nosotras.

No nos sentimos más ni mejores que nadie; nos sentimos pobres, pequeñas y sobrecogidas ante la Obra de Dios, a la vez que agradecidas por haber sido escogidas para esta nueva llamada. Os pedimos que recéis por nosotras y nos ayudéis a dar gracias a Dios y que pidáis el don de la generosidad y la fidelidad a lo que Dios nos vaya pidiendo.

Aprovechamos esta carta para manifestar, tanto al Prepósito General como a todos los miembros de la Orden, nuestros sentimientos de amor y comunión.

Unidos en Cristo Jesús y en el amor al Carmelo.

Fdo. Olga María del Redentor 

Monasterio del Corazón de Jesús y San José
Valladolid, 9 de noviembre de 2014


_____________________________________

Por mi parte no voy a añadir mucho más a esta grata noticia. Doy gracias al Señor porque estas Hermanas, cuando eran Carmelitas Descalzas, vivieron con fidelidad y entrega su vocación religiosa (observando las Constituciones de 1990, y por lo tanto sin tener jurisdicción sobre ellas el Prepósito General OCD); y ahora, tras el pertinente discernimiento comunitario, que sólo a ellas y a la Iglesia compete, han descubierto una llamada dentro de la llamada. Y hacen bien, porque sabiendo que su vocación la vivían de manera diferente a lo que la Iglesia pide a las Carmelitas Descalzas, se han puesto a la escucha de la voz del Espíritu que las conduce a una nueva forma de vida que brota del tronco del Carmelo Teresiano. Y me vienen a la mente algunos monasterios de Carmelitas Descalzas que han hecho de su capa un sayo y en los que cuesta reconocer la forma de vida regalada por el Señor en Santa Teresa de Jesús. Y ya sabéis de lo que hablo. Las Carmelitas Descalzas sabemos quiénes son y dónde están. Ahora surge esta nueva realidad de vida religiosa a la que el Corazón de Jesús siga bendiciendo como hasta ahora. Nuestra Madre del Carmen las cubra con su manto y las proteja ante los detractores y malpensantes, que como siempre en estos casos ya han empezado a molestar y a berrear como niños chicos. Bravo por la valentía de estas mujeres, a las que ningún fraile relajado, ni todos juntos, les llega a la altura de las sandalias o alpargatas. Lo siento, yo no soy tan humilde y caritativo como ellas… Y sí, alguna similitud hay con Iesu Communio, pero las reclamaciones o quejas al Altísimo que de Él es la “santa culpa”…


Vocación cisterciense: Monasterio de Santa María y San Vicente el Real de Segovia



La Abadía de Santa María y San Vicente el Real de Segovia está situada en la vertiente norte del valle del río Eresma. En la cornisa de la iglesia abacial hay una inscripción que brevemente explica los orígenes del monasterio. Dice: “Fue templo del dios Júpiter, siendo quemado por fuego del cielo en el año 140”. Se sobreentiende que cayó un rayo y lo quemó. Sobre las ruinas de este templo pagano se levantó la parroquia de San Vicente Mártir.


Por el año 919 aparece ya fundado un centro cenobítico femenino bajo la Regla de San Benito Abad. En el claustro, en la bajada de la escalera al coro bajo, puede verse la tumba de la Abadesa fundadora del monasterio Dª Juana de Cuéllar, con su cogulla negra. En el año 1156 bajo el reinado de Alfonso VII llamado “el Emperador” (que donó y enriqueció al monasterio con muchos bienes) el monasterio es incorporado a la Orden Cisterciense.


Las monjas Cistercienses de San Vicente el Real observan con fidelidad la Regla de San Benito centrada en la oración litúrgica, la Lectio Divina y el trabajo manual: servicio abnegado, humildad, pobreza voluntaria, obediencia, paz y alegría en el Espíritu Santo, silencio, ayuno, vigilias, etc., para seguir a Jesucristo por el camino del amor y la oblación de sí mismas. Las monjas viven del trabajo en la huerta y de la venta de flores y miel de sus panales.


El monasterio pertenece a la Orden Cisterciense de la Común Observancia y es parte de la Congregación de San Bernardo de Castilla. Comunidad ejemplar en su observancia, incluso conservan el hábito tradicional, necesitan urgentemente vocaciones. Las interesadas póngase en contacto con las Hermanas que las recibirán con los brazos abiertos.


- Monasterio de Santa María y San Vicente el Real
C/ San Vicente el Real, 44
40003 Segovia
Tel. 921 432 026